Francia afirma que ha logrado frenar el avance terrorista en Mali

Jean-Claude Dufour-Ahmed Chabi-París-Rabat

Francia, que apoya al Ejército de Mali con efectivos de la fuerza área, asegura que ha frenado el avance de los grupos terroristas en el país africano. En la foto, unos aviones de combate franceses sobrevuelan Mali

Francia quiso  dar ánimos ayer a sus tropas y a su ciudadanía después de haber perdido a un militar en Mali y de la fracasada acción antiterrorista llevada a cabo en Somalia. Las autoridades galas aseguraron que gracias a su ofensiva militar en Mali, están logrando frenar el avance de  los grupos terroristas islamistas del norte hacia el sur de este país africano. Así lo aseguró el ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, quien advirtió que todavía debe mantenerse la operación militar para que Bamako pueda recuperar su integridad territorial. Fabius explicó en una entrevista periodística que “trabajamos con los argelinos y seguimos conversando. Creemos que si las tropas africanas”  de la CEDEAO que se deben desplegar de inmediato en Mali “deben dirigirse al norte, será necesario que los argelinos cierren sus fronteras”. El jefe de la diplomacia gala aseguró que  la intención de Francia  es que la ayuda  al  Ejército de Mali, que es  “esencialmente aérea”, continúe, pero admitió que para que esas incursiones tengan éxito debe haber también participación de tropas terrestres. La aviación francesa comenzó a bombardear la ciudad de Gao, una de las tres capitales de provincia del norte de Mali  que se encuentran bajo control de las milicias yihadistas armadas. Los propios terroristas confirmaron que hubo bombardeos en otras localidades como Lere y Douentza. Francia continuó con su ofensiva aérea en Malí, en un intento por derrotar a  los grupos salafistas que controlan el norte del país, según reconoció  el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian. “Hay incursiones de manera constante. Las hay en este momento, las ha habido esta noche y las habrá mañana”, explicó Le Drian. El responsable de la cartera de Defensa apuntó  que la aviación logró destruir hangares y otros lugares “sensibles” y confirmó que, además de la oferta de apoyo logístico recibida por parte del Reino Unido, Estados Unidos también  mostró su intención de prestar ayuda. Le Drian insistió en la idea oficial de  que París está en guerra contra el terrorismo “esté donde esté” y que con ese fin golpeará por todos los medios necesarios y reforzará el dispositivo militare  que ya se ha puesto en marcha “en función de la situación”. Asimismo, el ministro de Defensa destacó que “estamos “en condiciones de responder con aviones y tropas sobre el terreno”.

Intervención poco planificada

La intervención francesa en Mali,  que incluye un despliegue de unidades en Bamako, no se preparó con meses de antelación, sino que se vio precipitada por la evolución de los acontecimientos en el norte del país africano. Lo tuvo que recordar en la petición de ayuda lanzada el jueves de la semana pasada  el presidente interino de Malí, Dioncunda Traoré,  quien aseguró que si el presidente francés, François Hollande, no hubiera decidido una intervención militar Bamako “habría caído en dos o tres días”. La ofensiva de los grupos  terroristas,  que comenzó el pasado jueves, la encabezan los islamistas del grupo Ansar Dine, que ha perdido en las operaciones armadas al menos a un dirigente. Este grupo está apoyado por los yihadistas de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y la organización  Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO). Se trata de grupos bien armados e ideológicamente motivados, y “son a la vez una mezcla peligrosa entre fundamentalistas islamistas y mercenarios y traficantes”, afirmó el ministro de Defensa. Algunos expertos en grupos terroristas piensan que son las mismas organizaciones  que quieren convertir a  países como Mauritania y Libia en un espacio sin ley. París anunció que además de los “varios centenares de soldados” franceses destacados en Mali, en los próximos días reforzará estos efectivos con contingentes provenientes de Senegal, Níger, Nigeria “y probablemente Chad”. Por eso mismo, para preparar psicológicamente a la opinión pública, pero también para tranquilizarla, Laurent Fabius dejó claro que frente a los grupos terroristas, que no podrían actuar en el norte de Mali “sin los medios financieros necesarios” que proceden de “la droga y la captura de rehenes”, Francia actuará con contundencia. Mali es un país “que puede ser gestionado por sus ciudadanos”, y  Francia ofrecerá su ayuda el tiempo necesario, “pero no tiene la intención de quedarse en ese país para siempre”, dijo el jefe de la diplomacia francesa. En este contexto descrito por Fabius, las fuerzas aéreas en sus operaciones contra los grupos terroristas persiguen también “reducir sus capacidades allá donde sea necesario”,  objetivo para el cual “las actuaciones militares emprendidas se mantendrán el tiempo necesario”, precisó Fabius.

Ayuda de Londres

Por parte británica, dos aviones partieron el domingo del Reino Unido a Francia para asistir a las Fuerzas Armadas francesas en su ofensiva en Mali, según confirmaron fuentes del Ministerio de Defensa. El primero de los aviones, un C17 de carga de la Real Fuerza Aérea, llegó a una base aérea de París, informó la BBC. El primer C17 cargado con equipamiento partirá hoy lunes hacia el país africano  mientras que el segundo aparato hará vuelos entre Francia y Bamako en los próximos días, indicó la emisora  pública británica. El Gobierno británico anunció el sábado pasado que ofrecería apoyo logístico “para transportar tropas extranjeras y equipamiento militar” a Mali, pero precisó que no enviaría efectivos terrestres al frente de operaciones. El primer ministro, David Cameron, expresó  su “profunda preocupación” por el avance de los rebeldes, porque teme que se  “extienda el alcance de los grupos terroristas y amenacen la estabilidad del país y de la región en su conjunto”. Cameron vio oportuno  “impulsar urgentemente la aplicación de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Mali y asegurarse de que la intervención militar se refuerce con un proceso político incluyente que lleve a elecciones y al retorno a un gobierno civil”.

Estrepitoso fracaso en Somalia

Francia no ha digerido el estrepitoso fracaso que significó una operación militar francesa en Somalia para liberar de manos del grupo terrorista yihadista Al Shabab al agente de los servicios de inteligencia galos Denis Allex. En dicha operación murieron dos soldados franceses y 17 terroristas, y Francia teme que Allex haya sido ejecutado. Laurent Fabius reconoció ayer domingo que fue “un fracaso” la operación llevada a cabo en Somalia para liberar al agente e instó  a que “no se dé crédito a cualquier información que indique que el rehén sigue vivo”. “Lo que pasó en Somalia es terrible, un fracaso, todo el mundo lo sabe. Se sabía que había una posibilidad de intervenir. Hacía falta encontrar el momento oportuno y finalmente el presidente decidió aprobar esa operación, que desgraciadamente terminó mal”, declaró  Fabius. El titular de Exteriores consideró  que “es posible” que en los próximos días el grupo terrorista  Al Shabab, que desde julio de 2009 mantenía cautivo a Denis Allex, “instrumentalice” lo sucedido con imágenes en las que se le vea con vida. Por ello,  llamó la atención sobre la necesidad de tener cuidado con ese tipo de manipulaciones. Según informaciones del Ministerio de Defensa francés, “todo apunta” a que el rehén “fue abatido por sus secuestradores”. Las autoridades galas  no han dado detalles sobre dónde tuvo lugar el asalto, pero según informó este sábado pasado la edición digital del semanario Le Point,  la operación de rescate  se produjo en Bula Marir, una localidad a 120 kilómetros al sur de la capital. El rehén era miembro de la Dirección General de la Seguridad Exterior y fue secuestrado en Mogadiscio mientras efectuaba en ese país “una misión oficial de apoyo” al Gobierno somalí de transición.

Versión oficial

Así las cosas, cabe señalar que el presidente François Hollande cuenta con el respaldo de la mayoría de la clase política francesa en su decisión de intervenir en Mali, pero no está claro que la opinión pública vaya a comportarse como una piña, porque está muy preocupada por la grave crisis económica y social que vive el país. Hollande no lo tendrá  fácil para convencer a la ciudadanía de que París actúa en Mali con buenos propósitos: ayudar al Gobierno de Bamako a vencer a los grupos terroristas que se han hecho fuertes en el norte del territorio. Es la versión oficial del Elíseo y del Quai d´Orsay, pero algunos analistas políticos recuerdan que los intereses económicos y geoestratégicos guían también la intervención francesa en Mali. Hollande declaró que la decisión francesa “no tiene otro objetivo que la lucha contra el terrorismo”, porque “Francia no defiende ningún interés particular”. Estas palabras del jefe del Estado suenan a broma de mal gusto, porque durante décadas, en épocas más gloriosas, Francia actuó en muchas de sus antiguas colonias africanas como un país imperialista y agresivo, saqueó las materias primas de muchas zonas, impuso y depuso a presidentes- dictadores,   reyes corruptos y militares criminales según sus conveniencias. Aunque la memoria suele ser frágil y selectiva, una parte de la sociedad francesa no ha olvidado la actitud indigna que ha desempeñado Francia en África. Hollande también tendrá que hacer frente a las consecuencias políticas de su intervención en Mali, ya que algunos grupos terroristas, como Ansar Dine, ya han amenazado a los rehenes franceses secuestrados en algunos países musulmanes. “Cavaréis la tumba de vuestros propios hijos”, advirtió un portavoz de AQMI.  El primer ministro, Jean-Marc Ayrault anunció el incremento inmediato de las medidas de seguridad en transportes y edificios públicos para hacer frente a hipotéticos ataques terroristas.