El PP cierra los ojos mientras Cataluña se prepara para debatir la declaración de soberanía

Diego Sañudo-Madrid

Mientras el Gobierno del PP aparca el debate político e institucional con el nacionalismo catalán, en Cataluña, el presidente Artur Mas (en la foto) y sus aliados de ERC se preparan para debatir la declaración de soberanía

La sombra de la independencia va a cubrir el panorama político español tanto desde los inicios de 2013 como de legislatura del Gobierno regional catalán. Y es que, en el primer pleno catalán, que tendrá lugar el próximo 23 de enero, se han aceptado ya cinco propuestas de resolución, cuatro de ellas sobre el derecho a decidir, presentadas por el tandem independentista Convergència i Unió (CiU) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el Partido Socialista Catalán (PSC), Iniciativa per Catalunya Verts-Esquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA) y Candidatura d’Unitat Popular (CUP). Por su parte el Partido Popular de Catalunya (PPC) ha presentado una quinta propuesta sobre la recuperación económica y la mejora de la financiación, mostrando de esta forma su línea de trabajo, ligada absolutamente a la situación económica y de rechazo absoluto de las intenciones del Gobierno presidido por Artur Mas. La respuesta ofrecida al partido de Mariano Rajoy ha sido la de no admitir a trámite para este pleno este asunto. Al margen, a las propuestas presentadas que hacen relación a la declaración de soberanía de Cataluña, podrán presentarse hasta el lunes 21 las enmiendas que consideren oportunas, dos días antes de pasar a debatir y votar las propuestas de declaración soberanista. Además, comparecerá Artur Mas para explicar la formación del nuevo Gobierno. Será el 23 cuando se conozca en detalle lo que serán las primeras piedras del camino hacia la consulta pública que desde el Gobierno Central ya se ha advertido que no va a favorecer que se produzca. Como sea, comenzarán por lograr un reconocimiento soberanista impulsado por CiU y ERC para que quede constancia de la determinación de las instituciones a nivel catalán. Para ICV-EUiA es un hecho que esto se producirá y quiere ir un paso más allá: que los cinco partidos que han presentado una propuesta logren un consenso. Así lo ha afirmado la portavoz del partido catalanista, Dolors Camats, quien ha aplaudido que se haya eliminando la referencia a un Estado propio dentro de la UE por parte de ERC y CiU. Camats apuesta por intensificar el diálogo para lograr este “acuerdo amplio” al que es probable que no se sume el PSC por las repercusiones negativas que podría vivir a nivel nacional, aunque todo indica a que jugará un papel ambiguo. Desde sus filas ya ha instado a ambos presidentes a que se llegue a un acuerdo entre las instituciones catalanas y españolas y que con las reformas que hagan falta, los ciudadanos de Cataluña tengan “derecho a decidir en el marco de la legalidad”. Asimismo ya va dando una patada a la desgastada pelota del independentismo proponiendo que dichas negociaciones se realicen en el plazo de dos años, el cuádruple del tiempo que han estipulado los dirigentes de CiU y ERC en su programa. ERC trata de apretar las tuercas y forzar al PSC a que se posicione, y Anna Simó advirtió de que “tarde o temprano todos los partidos se tendrán que mojar” y pronunciarse sobre si están a favor o en contra de que Cataluña tenga un Estado propio.

Los puntos básicos

Para la formación independentista ERC hay dos aspectos básicos en el texto que se votará el próximo 23 de enero sobre la declaración soberanista: que “el sujeto político y jurídico que tiene derecho a decidir es el pueblo de Cataluña”, aspecto sobre el que el PSC no ha llegado a ser claro, así como dejar constancia de “los principios sobre los que se sustenta el ejercicio del derecho a decidir”. La estrategia del PSC sería tratar de reformar la Constitución y que España pase a convertirse en un Estado federal que “garantice al máximo el autogobierno, un trato fiscal justo y reconozca nuestra identidad y cultura”, y apostar por “un sistema de soberanías compartidas es la mejor forma de gestionar las interdependencias existentes en el mundo global”. Pero ERC tiene prisa, lo ha dejado claro su líder, Oriol Junqueras, quien afirmó que “no entiendo la necesidad de volver a empezar la redacción del texto porque ya tiene el apoyo de la mayoría absoluta del Parlamento”, en alusión a esa petición de convocar un encuentro de partidos antes de iniciar la redacción de la declaración de soberanía.