El presidente sirio se esconde en un buque de guerra ruso

Ahmed Chabi-Rabat

El presidente sirio, Bashar al-Asad (en la foto), se esconde en un buque de guerra ruso por motivos de seguridad

El presidente de Siria, Bashar al-Asad, según fuentes bien informadas, se esconde desde hace varias semanas en un buque de guerra ruso que se encuentra atracado cerca del puerto de Tartous. Son los servicios secretos saudíes  los que han localizado el escondite del dictador de Damasco después de que los observadores extranjeros se percataran de sus repetidas y largas ausencias del palacio presidencial. Fue un topo de los servicios de inteligencia de Arabia Saudí infiltrado en el entorno que mantiene la seguridad del dictador el que informó sobre el paradero de al-Asad. El palacio está prácticamente vacío desde hace bastante tiempo y las apariciones públicas de al-Asad en este recinto oficial son cada vez más escasas. Al parecer, el dirigente sirio ya no confía en su guardia presidencial, aunque esté formada exclusivamente por alauitas, que  son una rama del islam minoritaria que controla Siria desde hace tiempo. Al-Asad pertenece a esa rama islámica. Asismismo, el periódico saudí Al Watan, vinculado a un sector de la monarquía, aseguró también que el presidente sirio vive con su familia a bordo de un buque de guerra, aunque no aportó pruebas y basó su información en fuentes de inteligencia sin identificar. Según esas fuentes, sobre las que el rotativo no ofreció ningún detalle, el dictador se traslada a Siria en helicóptero desde el buque. Una vez en territorio sirio, el mandatario utiliza vehículos corrientes para acudir al palacio presidencial bajo medidas de protección extremas, de acuerdo con la versión del diario. Desde que el pasado verano un atentado acabó con la vida de los principales responsables de la represión de la revuelta siria, al-Asad decidió incrementar las medidas de seguridad en torno a su persona y su familia. Tiene su lógica que el presidente sirio se haya refugiado en un buque de guerra ruso, porque Moscú es uno de los principales valedores políticos del régimen de Damasco. Estado Unidos ha desplegado grandes esfuerzos por acercar  Rusia a la posición de rechazo al dictador sirio y de apoyo a la oposición que mantienen esta superpotencia y los principales países occidentales y árabes. La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, manifestó la voluntad de Washington de seguir ese camino de acercamiento a Rusia, porque “esto tendría un efecto positivo en el desarrollo de la situación”.

Derecho electoral

Por otra parte, el viceministro de Asuntos Exteriores sirio, Jihad Moqdad, en una entrevista con la cadena británica BBC, consideró que Bashar al-Asad tiene “derecho” a presentarse a un nuevo mandato a la presidencia en 2014 en el marco de los comicios que se tendrían que llevar a cabo. “Al-Asad puede presentarse de nuevo. La diferencia ahora es que el presidente y los demás candidatos deberán dirigirse al pueblo, presentar sus programas y ser elegidos por el pueblo”, declaró al responsable sirio. A su juicio,  “serán las urnas quienes decidan el futuro de Siria”. Moqdad obvió la sangrienta guerra en la que está sumergido el país árabe. Desde la toma del poder por parte del partido nacionalista y de corte socialista  Baaz, hace medio siglo, un candidato único era el que se presentaba a las elecciones. Así lo hizo Hafez Asad, el padre del actual mandatario, y en el año 2000 su hijo siguió los mismos pasos. En Siria, los  mandatos son de siete años y, según la Constitución adoptada en febrero de 2012, el actual jefe del Estado podrá  presentarse dos veces a partir de 2014.

Atentado en Alepo

En otro orden de cosas, el Gobierno sirio anunció que un atentado contra la universidad de la ciudad de Alepo, ciudad situada a 360 kilómetros al sur de Damasco, causó al menos 80 muertos. La universidad está en una de las zonas controladas por las tropas de Bachar al-Asad. La televisión oficial calificó el ataque como “acto terrorista”, pero los portavoces de la oposición aseguraron que no se conoce la causa del atentado. Alepo es uno de los puntos álgidos de la guerra  que asola al país árabe desde que las protestas en contra del Gobierno de Damasco comenzaran en marzo de 2011. Las fuerzas rebeldes se han hecho con el control de varios barrios de Alepo, la segunda ciudad más importante del país. Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización opositora con sede en Londres, informó de que dos explosiones se registraron en las primeras horas de la tarde de ayer y provocaron docenas de heridos. En sintonía con la información oficial, el gobernador de la provincia, Mohammad Wahid Akkad,  detalló que la explosión  causó al menos 82 “mártires” y 160 heridos. Más de  60.000 personas han muerto desde el inicio de rebelión contra Bachar al-Asad en Siria.