El Tribunal constitucional ordena la detención del primer ministro paquistaní por corrupción

A. Chabi-Rabat

El Tribunal Supremo de Pakistán ordena la detención del primer ministro del país, Rajá Pervez Ashraf (en la foto), por corrupción

El Tribunal Supremo de Pakistán ordenó ayer martes la detención del primer ministro del país, Rajá Pervez Ashraf, en relación a un caso de corrupción registrado en la etapa en que era ministro de Energía y Agua, según  informaron fuentes de esa corte de justicia.Varios medios locales revelaron que al alto tribunal  ordenó también el arresto de  otras 15 personas que tendrán que comparecer ante los jueces de esta corte  en un plazo de 24 horas. El actual jefe de Gobierno fue responsable de Energía y Agua entre los años  2008 y 2011. La Justicia paquistaní  acusa al primer ministro de haber cometido  irregularidades en el fracaso de una iniciativa para reducir la escasez energética con el alquiler de plantas eléctricas privadas. A tenor con la información en manos del Tribunal Constitucional, dicho proyecto, en el que participaron empresas privadas extranjeras, costó miles de millones de dólares al erario público del país asiático, que tiene unos índices de pobreza y desigualdades sociales muy altos. El proyecto impulsado por el primer ministro  apenas ayudó a paliar la escasez endémica de electricidad que sufre Pakistán desde hace años. Ashraf llegó a ser denominado por algunos medios locales como “alquileres Rajá”, y ya el pasado mes de junio la sombra de un proceso judicial abierto planeó sobre su nombramiento como sustituto del anterior jefe de Gobierno,  Yusuf Razá Guilani. Guilani fue inhabilitado por el Tribunal Supremo paquistaní después de haber sido condenado por desacato en otro caso de corrupción, que también salpicó al jefe del Estado, Asif Alí Zardari. La noticia de la orden de detención  del primer ministro cayó  como una bomba política en Islamabad, cuyas arterias centrales fueron tomadas  por miles de seguidores del clérigo suní reformista Muhammad Tahirul Qadri. Este jefe religioso condenó en un discurso  la corrupción política en su país.

Manifestación de protesta

Miles de personas salieron  a la calle  en Islamabad al llamamiento de dicho clérigo y pidieron  la dimisión de figuras destacadas del gobierno civil y reformas electorales para acabar con la corrupción en el país asiático. Durante la marcha hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que dispararon al aire para dispersar a la multitud. Según las fuerzas de seguridad, los manifestantes intentaba llegar hasta la denominada ‘zona roja’, donde se ubican los edificios gubernamentales. Por su parte, los seguidores del líder religioso afirmaron que la Policía intentó detener la manifestación de manera brutal. Algunos manifestantes arrojaron piedras a los agentes y al menos seis personas  resultaron heridas.  El grueso de la marcha alcanzó  las inmediaciones de la céntrica avenida Jinnah, en la que decenas de miles de personas esperaban desde hacía horas la llegada de Qadri desde la ciudad oriental de Lahore. El clérigo  pidió al  Gobierno la disolución del  Parlamento federal y las asambleas regionales, y dijo a los contestatarios que salieron a la calle que no vuelvan a sus casas  hasta que se atiendan sus demandas. Por su parte, el ministro de Interior,  Rehman Malik,  advirtió en televisión que el Gobierno “no aceptará la presión de Qadri porque sus demandas son inconstitucionales”. Además, el ministro de Información y portavoz gubernamental, Qamar Zamán Kaira, negó legitimidad de la protesta y acusó a su líder de “querer ponerse al frente de un Gobierno interino”.

Revolución pacífica

Muhammad Tahirul Qadri es un jefe religioso desconocido que hasta hace poco vivía en Canadá. En poco tiempo se  ha convertido en una figura respetada con un discurso contra la corrupción endémica y a favor de las reformas políticas. Lidera una formación, el Tehrik Minhajul Quran (TMQ), y asegura que quiere llevar a cabo  una revolución pacífica en su país. Qadri se ha convertido en un nuevo  elemento político de cara a las elecciones de esta primavera. Si los comicios tienen lugar con normalidad, será la primera vez en la historia del país en la que un gobierno civil completa su legislatura y cede el poder en las urnas. El clérigo opositor pide la suspensión de las elecciones  hasta que se realicen reformas para acabar con la corrupción, y mientras tanto propone la formación de un gobierno transitorio. Algunos observadores políticos creen que el clérigo podría tener el apoyo de los militares, que en Pakistán tienen una larga trayectoria de intervención en la vida política.

Violación en la India

Por otra, parte, una niña de siete años fue violada en los baños de un colegio de la ciudad portuaria de Vasco de Gama, en la región de Goa (suroeste de India), según  informó el martes el ministro principal del territorio, Manohar Parrikar. La víctima, una estudiante de segundo grado, sufrió abusos sexuales el lunes en los baños del colegio, ubicados al lado del despacho de la directora, por una persona que no ha sido identificada por el momento, según  informó la agencia de noticias india PTI. La menor fue encontrada en el baño de la escuela en estado de shock. Tras quejarse de dolor, se le realizó un examen médico. Fuentes policiales citadas por PTI aseguraron que, gracias a la descripción hecha por la víctima, se ha podido realizar un retrato robot del agresor. De acuerdo con la agencia AINS, la Policía ha detenido a la directora de la escuela por negligencia a la hora de llevar a cabo el primer informe. Las violaciones y agresiones sexuales a mujeres son una práctica frecuente en la India. Hace poco, la muerte de una joven estudiante de 23 años a consecuencia de la violación que sufrío en Nueva Dehli por parte de seis individuos, provocó una ola de protestas en todo el país. Diversos colectivos sociales pidieron a las autoridades acciones  más eficaces contra las violaciones y agresiones sexuales, castigos más duros para los culpables y una lucha contundente contra los valores machistas y patriarcales que, directa o indirectamente, justifican esos comporrtamientos delictivos hacia las mujeres.