Hollande declara una guerra sin cuartel al terrorismo en Mali

Jean-Claude Dufour-París

Francia ha declarado una guerra sin cuartel a los grupos terroristas yihadistas en el norte de Mali, pero la operación militar que está llevando a cabo en ese país tiene un futuro incierto. En la foto, un grupo de yihadistas en una ciudad del norte de Mali

Francia no piensa retroceder ante los grupos terroristas que actúan en el norte de Mali. Llevará a cabo una lucha sin cuartel contra esos grupos yihadistas, porque su único interés es luchar contra el terrorismo y permitir al pueblo de Mali la reconstrucción de su país desde parámetros democráticos. Este fue el mensaje que expresó ayer el presidente de Francia, François Hollande, quien negó que su país se haya embarcado en esa aventura militar de incierto futuro para defender intereses económicos  El presidente galo quiso de esta manera replicar a las críticas de ciertos medios de derecha europeos, como el Frankfurter Allgemeine Zeitung y el Financial Times, que han acusado a Hollande de haber renegado de sus antiguos principios pacifistas. Hollande, que estuvo de visita en los Emiratos Árabes Unidos, afirmó que París no tiene ninguna intención de quedarse en Mali, sino defender a ese país y a los ciudadanos franceses que viven en él.  “No estamos en Malí para defender a nuestras empresas sino a nuestros ciudadanos”, destacó  el presidente. Estableció una estrategia que es “primero, frenar la agresión terrorista, que buscaba hacerse con el control de todo el país, incluida Bamako. Después proteger la capital, donde viven varios miles de ciudadanos franceses. Y finalmente, permitir a Malí recuperar su integridad territorial”. El último objetivo, según Hollande, “será confiado a una fuerza africana que tendrá nuestro apoyo y que estará pronto sobre el terreno”. Hollande calculó que hará falta “una semana” para que se desplieguen las tropas de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO). En este contexto en que Francia ha golpeado con dureza las bases terroristas en Mali, la ONU respaldó  la intervención militar de París  y volvió a decantarse a favor de un proceso político de reconciliación nacional para zanjar un conflicto que, según este organismo, ha generado 150.000 refugiados en  países vecinos  como Mauritania, Níger, Burkina Faso y Argelia y unos 230.000 desplazados en el interior del Estado maliense. Francia realizó nuevos ataques y desplegó más de 750 militares en el país, aunque la ideas es enviar un total de 2.500, con el objetivo de “destruir a los terroristas y, si es posible, tomarlos como prisioneros”. La aviación francesa golpeó Diabali, a 400 kilómetros de Bamako, que los islamistas tomaron el lunes y varios testigos de los combates aseguraron que los salafistas estaban abandonando algunos de sus feudos en el norte.

“Lamentables ausencias”

Por otra parte, el ministro de Relaciones con el Parlamento, Alain Vidalies, deploró en público “la mínima movilización de Europa”. Vidalies citó “algunas ausencias lamentables”, sin dar nombres, y recalcó  que “Francia no ha decidido actuar en solitario sino que han sido los acontecimientos los que han dictado la respuesta”. Francia tampoco está muy satisfecha con la posición de Estados Unidos, porque este país se gastó unos 500 millones de euros en formar al Ejército maliense, pero ahora ha decidido limitar su participación en el conflicto bélico a la concesión de ayuda logística  y el envío de aviones no tripulados. Washington duda de la capacidad militar de las fuerzas africanas que tienen que intervenir en Mali y expresa su “confianza” en el poderío de Francia. Alemania tampoco está muy por la labor de ayudar a Francia, y la jefa de la diplomacia europea, la británica Catherine Ashton, anunció que los ministros de Asuntos Exteriores de la UE se reunirían probablemente el jueves “para valorar posibles acciones de apoyo a Malí”. España se plantea la posibilidad de enviar un avión con 30 militares a Mali y países como Dinamarca, Reino Unido y Canadá darán apoyo logístico a Francia. Por ahora, Madrid no se plantea evacuar a su colonia de Mali, integrada por 105 personas. Según fuentes diplomáticas españoles, todo ellos se encuentran bien y en contacto con la Embajada en Bamako. Así las cosas, el secretario general de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), Ekmeleddin Ihsanoglu, hizo un llamamiento al “cese del fuego inmediato”, y se mostró “profundamente preocupado” por la evolución de los acontecimientos en Mali. La sociedad francesa no oculta su inquietud por el incremento de la actividad bélica en Mali y teme que su país se esté metiendo en una situación de difícil solución, al menos a corto plazo. Como señala el diario Le Monde, generalmente favorable a los socialistas,  “se sabe cómo empiezan estas operaciones militares, pero nunca se sabe cómo terminan. O, mejor, se sabe que la mayor parte de ellas han terminado muy mal”. Solo unos pocos dirigentes políticos de izquierda se han atrevido a criticar la intervención militar francesa en Mali.