Los ricos franceses podrían pedir el pasaporte marroquí

J.C. Dufour-París

Los ricos franceses del mundo de los negocios y la farándula podrían pedir pasaporte marroquí para no pagar impuestos en Francia. Algunos han pedido consejo al actor francomarroquí Jamel Debbouze (en la foto, en la escena de una película)

La polémica suscitada por el actor francés Gérard Depardieu al recibir un pasaporte ruso tras dar el visto bueno el jefe del Kremlin, Vladimir Putin, no está acabada. Antes de obtener la nacionalidad rusa, Depardieu se fue a vivir a Bélgica, a un pueblo ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Francia, porque no quería seguir pagando impuestos en su país de origen. Bernard Arnault, el empresario más rico de Francia, dueño de LVMH -un grupo que integra a muchas de las grandes marcas emblemáticas del lujo como Moët & Chandon, Veuve Clicquot y Dior- decidió instalarse en Bruselas a las pocas semanas de constituirse el Gobierno socialista de Jean-Marc Ayrault. Este multimillonario presentó una demanda ante Bruselas para obtener la nacionalidad belga. Su decisión podría tener seguidores entre los grandes del Cac 40 (el equivalente francés del Ibex 35 español), pero también entre los prohombres de la farándula que están hartos de soportar lo que ellos llaman “el infierno fiscal francés”. Muchos de ellos frecuentan con asiduidad Marrakech, porque la ciudad ocre les ofrece hospitalidad en hoteles de lujos, así como buenos manjares, veladas regadas con el mejor champán y en algunos casos sexo a discreción. ¿Qué más pueden querer algunos ricos franceses? Pues sencillamente solicitar la nacionalidad marroquí. Según fuentes parisinas bien informadas, algunos de esos expatriados de lujo han contactado a actores que tienen doble nacionalidad (francesa y marroquí), como  Jamel Debbouze y Gad El Maleh para que les aconsejen. Es más, algunos abogados de Casablanca han recibido incluso llamadas telefónicas solicitando información sobre el proceso de adquisición de la nacionalidad marroquí por parte de colegas parisinos que representan a ricos franceses. Esas personas estarían dispuestas incluso a crear negocios en Marruecos para justificar una eventual nacionalización. Ahora queda por ver cuál será la respuesta política de las autoridades del Reino de Marruecos.