La rama magrebí de Al Qaeda secuestra a 41 extranjeros y mata a dos en Argelia

Ahmed Chabi-Rabat

La planta gasística situada cerca de In Amenas, en el sureste de Argelia, es el lugar del ataque terrorista de los yihadistas de AQMI

Un grupo vinculado a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) asaltó ayer unas instalaciones de gas  cerca de In Amenas, en el sureste de Argelia y a pocos kilómetros de la frontera con Libia. Según diversas fuentes, los terroristas secuestraron al menos a 41 extranjeros y mataron a dos rehenes, un argelino y un británico. Durante el asalto también fueron retenidos por los yihadistas 150 trabajadores argelinos. AQMI quiso de esta forma castigar a Argelia por su posicionamiento a favor de Francia en la lucha que libra este país contra los grupos yihadistas en el norte de Mali. Los terroristas, que pertenecen a la katiba (grupo) denominada Al-Mouthalimin (Aquellos que Firman con su sangre), permanecían anoche dentro del recinto industrial rodeados por numerosos efectivos de las fuerzas de seguridad argelinas, según informó el ministro del Interior del país norteafricano, Dahou Ould Kablia. El ministro aseguró también que los asaltantes no proceden ni de Mali ni de Libia, como se llegó a pensar en un primer momento, y explicó que tras el ataque intentaron sin éxito salir de las instalaciones de gas y huir de Argelia con los rehenes. Aunque todavía hay mucha confusión sobre lo que ha ocurrido, un empleado de la planta industrial declaró a la agencia AFP que los secuestradores piden la puesta en libertad de un centenar de yihadistas  detenidos en Argelia. Los terroristas amenazaron a las autoridades con provocar un “trágico final” si las fuerzas de seguridad intentan liberar a los rehenes, entre los que se encuentran 13 noruegos, dos franceses y también británicos, japoneses, estadounidenses y un irlandés. Al parecer, los rehenes argelinos fueron poco a poco liberados en pequeños grupos. Las autoridades de Argel dejaron claro que no piensan negociar con los terroristas y rechazarán todas sus peticiones. Algunos medios y observadores locales destacaron que lo ocurrido en el sur de Argelina es el mayor secuestro en la historia de este país.

Un ataque bien planificado

Las autoridades argelinas informaron que sobre  las cinco de la madrugada, tres vehículos con terroristas “fuertemente armados” asaltaron un autobús que abandonaba las instalaciones que la empresa de hidrocarburos argelina Sonatrach, la noruega Statoil y la británica BP explotan en Tiganturine.  La escolta del autobús, que se dirigía al aeropuerto, se enfrentó a los atacantes, y en la refriega al menos seis personas  resultaron heridas, pero los ocupantes del autobús  consiguieron llegar a In Amenas. Después,  los terroristas se  dirigieron  al campamento de la planta gasística, donde tomaron “un número indeterminado de rehenes”. Fue un ataque bien planificado que acabó dando sus frutos, aunque los terroristas no consiguieran huir. Los yihadistas justificaron el ataque diciendo que es una respuesta justa al apoyo de Argel a la intervención militar de París en Mali.  El grupo de AQMI que cometió este atentado  forma parte de la organización  creada por el terrorista argelino Mokhtar Belmokhtar. Es la misma organización que  noviembre de 2009 secuestró a tres voluntarios catalanes y los trasladó a Mauritania. AQMI quiso también demostrar a la opinión pública árabe y musulmana y a los países occidentales, sobre todo a Francia, que tiene capacidad y medios suficientes para atacar países y mantener en jaque a las fuerzas de seguridad. Argelia, que no siempre ha mantenido una actitud clara respecto a ciertos grupos terroristas, cerró a principios de esta semana su frontera con Mali para hacer más difícil el repliegue a territorio argelino de combatientes yihadistas desde el país subsahariano. El presidente Abdelaziz Buteflika se lo prometió a François Hollande el mes pasado. La opinión pública argelina no ve con buenos ojos la entrega de la soberanía de su país a la estrategia militar de París en Mali y es bastante probable que muchos militares argelinos tampoco estén satisfechos.

Amenaza de muerte

Por otra parte, la milicia islamista somalí Al Shabab anunció ayer en un comunicado su decisión “unánime” de ejecutar al rehén francés Denis Allex, miembro de los servicios secretos, que lleva tres años secuestrado en Somalia y al que París daba por muerto desde el fracaso de su operación antiterrorista de rescate del pasado sábado. “Ha sido condenado y el veredicto no será modificado, para Al Shabab debe morir”, declaró un portavoz de la milicia contactado por la agencia AFP desde Kenia. El Ejército francés llevó a cabo en la noche del viernes al sábado de la semana pasada  una operación militar en Bulomarer, una localidad rural controlada por la guerrilla islamista de Al Shabab y situada 110 kilómetros al sur de la capital, Mogadiscio, para liberar a Denis Allex. La operación resultó ser un desastre porque fue mal planificada por los mandos militares y en los enfrentamientos murieron dos soldados franceses y 17 terroristas. Allex llegó a Somalia para ayudar al Gobierno federal de transición en su lucha contra la guerrilla islamista junto a Marc Aubrière, otro espía francés de la Dirección de Seguridad Exterior (DGSE). Ambos fueron secuestrados en julio de 2009 en la habitación del hotel en el que residían.