Militares franceses combaten “cuerpo a cuerpo” con los terroristas en Mali

Ahmed Chabi-Rabat

Los militares franceses destacados en Mali, como los que salen en la foto, luchan cuerpo a cuerpo contra los terroristas yihadistas

Militares  franceses combatían ayer  “cuerpo a cuerpo” y “calle a calle” contra los grupos terroristas yihadistas  en la ciudad de Diabali, en Mali, según informaron fuentes francesas y malienses. Los militares franceses, que iniciaron la semana pasado una ofensiva armada contra los grupos yihadistas que se han hecho fiertes en el norte de Mali, están teniendo el apoyo del Ejército maliense para llevar a cabo su cometido: derrotar el terrorismo, proteger  a los ciudadanos franceses que viven en Mali y ayudar a las autoridades de Bamako a reconstruir y reconciliar el país. Así lo ha dicho varias veces en los últimos días el presidente galo, François Hollande. El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, anunció que las fuerzas terrestres que se encuentran en Mali “están avanzando hacia el norte” de ese país africano. “Hasta ahora, nos habíamos asegurado de que hubiera fuerzas terrestres en Bamako, para garantizar primero a nuestra gente, nuestros ciudadanos, los europeos y la ciudad de Bamako. Ahora, las fuerzas terrestres francesas están subiendo hacia el norte”, declaró el ministro  a la emisora RTL. En esta primera gran ofensiva terrestre  de las tropas franceses la lucha en  Diabali está siendo muy intensa. Esta ciudad se encuentra a 350 kilómetros al norte de la capital maliense, Bamako. Diabali fue tomada por los yihadistas el pasado lunes. La operación terrorista estuvo al mando del argelino Abou Zeid, uno de los jefes de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Francia, que sigue llevando el peso de la operación contra los grupos terroristas que desde mediados de 2012 controlan el norte de Mali, ataca esencialmente desde el aire, pero los primeros blindados, procedentes de la base francesa de Abidjan, comenzaron a llegar el martes a Bamako para pasar a esta segunda parte de la ofensiva, en la que se teme comience a producirse bajas entre las filas militares francesas. En la actualidad, Francia tiene desplegados en el país africano un total de 800 soldados, que aumentarán en breve a 2.500. Unos 2.000 soldatos africanos llegarán a Mali en los próximos 10 días.

Escudos humanos

Por su parte, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas, Edouard Guillaud, comunicó que las operaciones terrestres se están viendo obstaculizadas porque los rebeldes  están usando a la población civil como escudos. “Nos negamos categóricamente a que la población civil sufra daño alguno. En caso de duda, no vamos a disparar”, declaró Guillaud.  Los residentes que han huido de la localidad de Diabali,  confirmaron que desde hace varios días los terroristras usan  a los habitantes de la ciudad para protegerse. Francia hizo un llamamiento de apoyo internacional contra los grupos yihadistas  a los que considera una amenaza para África y para Occidente. El ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, admitió  que Francia se enfrenta a una operación difícil, sobre todo con los combatientes extranjeros pertenecientes a AQMI. “Es duro. Sabíamos desde el principio que sería una operación muy difícil”, señaló Le Drian. Mientras, los jefes militares de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) se reunieron por segunda vez en Bamako en un intento por concretar los detalles del despliegue del mandato de la ONU. Ante los retos logísticos y de transporte a los que se enfrentan las tropas africanas, Alemania ha prometido enviar dos aviones de transporte militar para trasladar a los soldados a los alrededores de la región de Bamako. España también enviará un avión militar.

Preocupación regional

El conflicto en Malí genera  preocupaciones en los países de África occidental, que temen una posible radicalización política y religiosa en la región. En Senegal, el presidente, Macky Sall, alertó  a sus ciudadanos para que estuvieran vigilantes ante un posible ataque. “Tenemos que permanecer atentos en nuestras ciudades y en nuestros pueblos porque se están produciendo infiltraciones”, advirtió el martes pasado en un discurso. “Escucharéis a predicadores extranjeros hablar en nombre del islam. Tenéis que denunciarlos a las autoridades”, recalcó el presidente. El conflicto de Mali, según diversas estimaciones,  ha provocado el desplazamiento de unas 30.000 personas en el interior del país y que cientos de ellas estén  huyendo a los países vecinos a través de las fronteras.