Francia no abandonará Mali hasta derrotar a los yihadistas y “reconquistar” todo el país

Ahmed Chabi-Rabat

Francia afirma que no abandonará Mali hasta que no haya derrotado a los yihadistas y reconquistado el conjunto del país. En la foto, un grupo de terroristas en el norte de Mali

Los gobernantes franceses han dejado claro que no abandonarán Mali hasta que hayan derrotado a los grupos yihadistas que controlan el norte del país y “reconquistado todo el país”. El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, se mostró abierto a que otros países europeos participen en la misión militar francesa en Mali. La versión oficial de París es que Francia tiene intención de pasar el relevo a las fuerzas africanas que llegarán en los próximos días a Mali, pero los militares galos no volverán a su país, si sus aliados solicitan su ayuda, por ejemplo, para avanzar a ciudades del norte maliense, como Tombuctú. El titular de Defensa quitó importancia a la poca ayuda que ha recibido Francia de sus aliados europeos y occidentales, y por mucho que dijera que “tenemos medios de transporte de varios países europeos, los belgas, los británicos, los alemanes, los españoles”, no pudo negar que la soledad de Francia es patente. Ni Estados Unidos ni la inmensa mayoría de los países europeos se han querido meter hasta el fondo en este conflicto, porque ya tienen abiertos otros frentes en crisis, o porque dudan de la eficacia francesa en Mali. La escasa ayuda militar recibida por Francia de unos pocos países no puede enmascarar la dura realidad para François Hollande: está prácticamente solo en Mali. El ministro de Defensa francés declaró: “Los estadounidenses nos ayudan de forma muy clara” con “medios de información” y “apoyo logístico” para llevar a las tropas de los países africanos hasta Mali. Es un pobre consuelo para Francia. Por otra parte, según denuncian Amnistía Internacional (AI) y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), en Mali, se han producido desapariciones y ejecuciones de sospechosos de pertenecer a grupos terroristas por parte del Ejército maliense. AI y la FIDH aseguran que estas prácticas ilegales han ocurrido en lugares como Sevaré, en el centro de Mali. “Hay que estar muy atentos. Estos días están pasando cosas en Sevaré y hay gente que está desapareciendo”, aseguró un residente. Algunos testigos  relatan incluso haber participado, en los últimos días, en la quema de una veintena de cadáveres que luego fueron arrojados a pozos o enterrados en las afueras.

Denunciar a los sospechosos

El alcalde de Mopti, Oumar Bathily, contó que “hemos dado instrucciones a todo el mundo sobre los sospechosos. Si hay gente rara o desconocidos en el pueblo, hay que denunciarlos y que las autoridades se encarguen de hacer la investigación. Sabemos que hay infiltración de yihadistas y no lo vamos a permitir. Mopti siempre ha sido un lugar de acogida, abierto a todo el mundo, pero nos hemos dado cuenta de los peligros que esto entraña”. AI, que no comparte el punto de vista del alcalde, denunció  arrestos, interrogatorios y torturas a personas sospechosas de haber colaborado con los yihadistas. Por su parte, la FIDH contó al menos 10 ejecuciones sumarias en Sevaré, mientras que Human Rights Watch (HRW)  aseguró  haber recibido “informaciones creíbles” respecto a graves abusos cometidos por las fuerzas de seguridad en Niono contra poblaciones árabes y tuaregs. Por todo ello,  Boucacar Traoré, coordinador del campo de desplazados de Sevaré, donde residen 587 ciudadanos que han huido de sus hogares en el norte de Mali,  recomendó a las personas allí acogidas no salir estos días a la calle “hasta que la situación sea estable”. En  Mopti se declaró un toque de queda a partir de las nueve de la noche y muchos permanecen en sus casas por temor. El ministro de Justicia de Mali,  Malick Coulibaly, ni negó ni confirmó las denuncias de ONG como AI. Pero, sin embargo, declaró: “Ningún Ejército es perfecto. El estadounidense es uno de las más profesionales del mundo y se ha descubierto que han cometido actos de tortura y asesinatos ilegales. Eso existe en todos los Ejércitos”.

Frontera sur de Sudán

Por otra parte, el Gobierno de Sudán del Sur informó  del inicio del repliegue de sus tropas en la frontera con este país africano para crear una zona desmilitarizada en la región, como parte de los acuerdos entre Jartum y Yuba para evitar la escalada en el conflicto bilateral. El repliegue se completará el 4 de febrero, según el Gobierno sursudanés, que explicó en un comunicado que esperan que Jartum haga lo mismo para reducir las tensiones entre ambos países. Los dos países estuvieron a punto de entrar en guerra en abril de 2012 después de que Sudán del Sur se independizase en julio de 2011. Tras la mediación de la Unión Africana (UA), ambos Estados acordaron en septiembre volver a las exportaciones de petróleo, que Sudán del Sur había detenido debido a que Sudán se quedaba parte del crudo destinado al extranjero. Los principales yacimientos de petróleo están en territorio sursudanés, pero  los oleoductos y puertos para su exportación están en Sudán.