La guerrilla de las FARC anuncia el fin de la tregua con el Gobierno colombiano

Elvira García-Buenos Aires

Iván Márquez (en la foto), el número 2 de las FARC colombianas, anuncia desde Cuba que el movimiento guerrillero rompe la tregua unilateral que decretó hace dos meses

La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC anunció en Cuba el final de la tregua unilateral que decretó el pasado mes de noviembre durante las negociaciones de paz que inició con el Gobierno de Bogotá. Según anunció el número dos de este grupo armado, Iván Márquez, “volvemos al estado de guerra que nadie quiere”. Las FARC, que ha sido acusada por las autoridades colombianas y ONG de derechos humanos de cometer numerosos crímenes, decretó hace un par de meses, en señal de buena voluntad, una tregua unilateral, con el objetivo de facilitar el diálogo con el Gobierno para acabar con la violencia política en el país latinoamericano. El movimiento armado aseguró que había respetado el alto el fuego de “manera seria y responsable”, según aseguró Ivan Márquez, quien culpó a las autoridades colombianas de no haber hecho lo mismo. Bogotá, por su parte, acusó a las FARC de “duplicidad”. Según el Gobierno, el movimiento armado ha seguido durante estos dos meses de tregua preparándose para la violencia y tenía previsto atentar contra unas escuelas de la Policía y del Ejército en la capital del país. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó que los servicios secretos le proporcionaron “mucha información sobre operaciones previstas o planificadas” por las FARC. En la misma linea, señaló que “las precauciones y las medidas se toman con el fin de que estas acciones (del grupo armado colombiano) estén neutralizadas”. Las FARC son un grupo de ideología marxista que se creó en 1964. Su evolución ha llevado a esta organización a dedicarse básicamente a los secuestros y al tráfico de drogas. Actualmente se encuentra en una fase de declive. Cuenta con unos 8.000 combatientes, esencialmente replegados en las zonas rurales, mientras que en los años noventa del siglo pasado eran unos 20.000.

Negociaciones de paz

Las negociaciones de paz entre el Gobierno y la FARC abordaron diversas cuestiones para acabar con la violencia política en Colombia, como el desarrollo rural, en un país donde el 1% de la población posee más de la mitad de las tierras agrícolas, el tráfico de drogas, la reinserción de los combatientes de las FARC presos o las indemnizaciones de las víctimas. A pesar de esta ruptura, las FARC aseguran que están dispuestas  a negociar un nuevo alto el fuego bilateral. El presidente Santos rechaza dicho alto el fuego hasta que no acaben las negociaciones. Según diversas denuncias, las FARC reciben dinero de países como Venezuela y han mantenido a lo largo de su historia estrechas relaciones con grupos terroristas como la organización vasca ETA en España.