AQMI amenaza con cometer atentados terroristas en Francia

Jean-Claude Dufour-París

AQMI, la organización terrorista dirigida por Mokhtar Belmokhtar (en la foto), ha amenazado directamente a Francia con atentar en su territorio

Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la rama magrebí de Al Qaeda dirigida por el argelino Mokhtar Belmokhtar, asaltó la planta de In Amenas, en el sur de Argelia, para vengarse de Francia y Occidente tras la intervención militar francesa en Mali. Esa venganza provocó la muerte de 36 rehenes y 29 terroristas murieron en los enfrentamientos armados con las fuerzas de seguridad argelinas. La organización yihadista, heredera del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), no piensa bajar la guardia, y ayer amenazó a Francia con cometer atentados en su territorio, según reveló el semanario francés Paris-Match, quien aseguró haber hablado con un portavoz de los terroristas. “La Francia de los cruzados y de los judíos pagará su agresión contra los musulmanes en el norte de Mali; pero también sus lacayos”, afirmó por teléfono a un periodista del semanario un portavoz de AQMI que dijo llamarse Joulayib. Paris-Match aseguró que el nombre verdadero del terrorista es Hcen Ould Khalil. Este portavoz de AQMI consideró que el asalto a la planta gasística de In Amenas fue “un éxito en un 90%, porque pudimos alcanzar un lugar estratégico protegido por 800 soldados, con solo 40 hombres”. Según Argel, los terroristas eran 32, 29 fueron abatidos y tres detenidos. “Espero que Francia se dé cuenta que va haber decenas de Mohamed Merah (el nombre de un terrorista ejecutado por la Policía francesa en marzo de 2012 tras asesinar a siete personas en Toulouse) y Khaled Kelkal (responsable de atentados en territorio francés en los años 90). El ataque de In Amenas no es más que el inicio”, advirtió Joulayib. Además, el portavoz terrorista aseguró que AQMI se ha puesto en contacto con las autoridades francesas para entablar negociaciones, un extremo que París ha negado categóricamente. AQMI quiere que Francia acabe con su ofensiva militar contra los grupos yihadistas en Mali y pide también la liberación del jeque salafista Omar Abdel-Rahman, detenido en Estados Unidos por su participación en los atentados terroristas contra el World Trade Center en 1993. La puesta en libertad de un científico paquistaní de ideología salafista combatiente, Afiaa Siddiqui, encarcelado en Estados Unidos por terrorismo, es otra de las reivindicaciones de la rama magrebí de Al Qaeda.

Polémica francesa

Por otra parte, el Gobierno francés censuró el comportamiento de un militar galo que exhibió un pañuelo-calavera en Mali. La fotografía, que está generando un amplio debate en las redes sociales y en los medios franceses, fue tomada por el fotoperiodista de la agencia AFP Issouf Sanogo. El profesional hizo esta foto en Niono, en el centro del país africano. En la foto se ve a un militar galo de piel oscura que empuña una metralleta y se protege del polvo y de la arena con un pañuelo negro que lleva dibujada una calavera. Para muchas personas esta fotografía es un símbolo de muerte y destrucción inaceptable en las Fuerzas Armadas de un país democrático. El Gobierno intentó zanjar la polémica generada por la foto censurando la actitud del soldado y el coronel Thierry Bukhard, portavoz del Ejército, afirmó que la imagen “no es representativa de la acción que ha conducido a Francia a Malí a petición del Estado maliense”, ni tampoco de la que desarrollan sus soldados “poniendo en juego su vida”.  En tono crítico,  el especialista en terrorismo François-Bernard Huyghe dijo en el diario Le Monde que la fotografía puede “dar argumentos a la propaganda adversaria”. Por su parte, el fotoperiodista explicó en el blog de AFP “Making of / Les coulisses de l’info” las condiciones en que hizo esa fotografía: “Un helicóptero estaba aterrizando y levantó enormes nubes de polvo, Instintivamente, todos los soldados que se encontraban cerca se pusieron los fulares en las caras para evitar tragar arena”. Agregó Sanogo: “En ese momento, no encontré la escena particularmente extraordinaria, ni chocante. El soldado no posó. No hubo la menor puesta en escena”.