La censura china cierra el paso a James Bond

Evgueni Medvédev-Moscú

El régimen comunista chino ha censurado la última pelicula de James Bond, Skyfall. Se ha podido estrenar en Shanghai, pero después de que la censura hiciera su nefasto trabajo

Las dictaduras, como en el caso de la mona, aunque de seda se vistan, no dejan de ser dictaduras. Y la dictadura comunista china es un ejemplo de que la evolución política del gigante asiático es muy lenta, desesperadamente lenta. Tanto es así, que Pekín ni siquiera tolera al famoso  James Bond, o agente secreto británico 007,  un personaje ficticio creado por el novelista inglés Ian Fleming en 1952. La última película de James Bond, Skyfall, se estrenó  en Shanghai, pero con una versión adaptada a las demandas de las autoridades comunistas chinas. La censura fue implacable con la película de Sam Mendes. El director tuvo que eliminar una secuencia y cambiar algunos subtítulos y diálogos. Ni siquiera el agente más inteligente del servicio secreto de su Majestad  pudo eludir los tijeretazos del burocratizado régimen comunista chino. El objetivo, según los censores, fue adaptar la película a la sensibilidad de los chinos, que es la que el régimen comunista ha decidido que tiene que ser. Y punto. Con la Iglesia, en este caso comunista, hemos topado… Resulta que una víctima directa de ese trabajo de censura china es el personaje que interpreta el actor español Javier Bardem, Raúl Silva, un villano sin corazón ni ética que se queda sin pasado debido a que una mente calenturienta decidió eliminar los subtítulos de la conversación que mantiene con James Bond. En esa conversación, el villano en cuestión explica al espía 007 que fue entregado a las autoridades chinas mientras trabajaba en Hong Kong y que lo mantuvieron prisionero y lo torturaron. Pekín no lo podía tolerar. Otro pasaje que ha sido manipulado  es el diálogo que mantiene Bond con una camarera de un bar de un casino de Macao. El agente le coge la muñeca y le pregunta si su tatuaje chino tiene relación con el tráfico sexual y la prostitución. El diálogo en inglés se mantiene, pero los subtítulos hacen referencia a la mafia pero no a China. En fin, que los censores comunistas, como los fascistas y los nazis, han eliminado o manipulado aspectos del rodaje considerados como problemáticos desde el punto de vista político y cultural para la China oficial. Otras películas occidentales, como Misión Imposible 3, Piratas del Caribe: en el fin del mundo, u Hombres de Negro-3, también sufrieron cortes en China.