El proceso de los detenidos en el campamento saharaui de Gdeim Izik empieza el 1 de febrero

Ahmed Chabi-Rabat

Un grupo de familiares y amigos de los 24 saharauis que tienen que comparecer ante la justicia militar en Rabat bajo la acusación de ser los responsables de los disturbios en el campamento de Gdeim Izik, hace más de dos años

Los disturbios que en noviembre de 2010 provocó el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún, se saldaron con 185 detenidos por las fuerzas de seguridad marroquíes. Entre los detenidos, 24 de ellos, denominados el “grupo de Gdeim Izik”, tienen que comparecer el 1 de febrero ante un tribunal militar de Rabat, si el proceso en curso no vuelve a paralizarse. Hace más de dos años, unas 20.000 personas, la mayoría jóvenes saharauis, se instalaron a 14 kilómetros de El Aaiún para protestar contra el paro, las injusticias sociales y la falta de perspectivas de futuro. La protesta se politizó y fue utilizada por los sectores independentistas saharauis afines al Frente Polisario como un instrumento de lucha política contra el Estado marroquí. Durante los disturbios del 8 y 9 de noviembre de 2010 murieron 11 policías marroquíes y dos saharauis. El Polisario aseguró a la comunidad internacional que Rabat utilizó la represión indiscriminada para solucionar el problema de Gdeim Izik, y en España algunos medios y colectivos favorables a la independencia del Sáhara occidental denunciaron un genocidio contra los saharauis. Las autoridades marroquíes negaron categóricamente estas acusaciones. La justicia militar marroquí culpa a los 24 saharauis procesados de ser los responsables directos de la violencia que estalló en el campamento y de pertenecer a una “banda criminal” cuyo objetivo era atacar a los miembros de las fuerzas de seguridad. Los procesados podrían ser condenados a cadena perpetua. 22 de los 24 procesados fueron detenidos en noviembre y diciembre de 2012. Los otros dos el 11 de agosto de 2011 y el 9 de noviembre de 2012. Asociaciones de defensa de los derechos humanos saharauis y europeas han denunciando la existencia de irregularidades en este caso y sostienen que los detenidos, a los que consideran presos políticos, fueron maltratados por la Policía. Marruecos no acepta estas críticas y su versión es que las “reivindicaciones pacíficas y legítimas de los habitantes de El Aaiún fueron instrumentalizadas por terroristas y delincuentes al servicio de los separatistas, que organizaron un plan para desestabilizar Marruecos y resquebrajar su unidad”, según fuentes oficiales. Los detenidos, que están recluidos en la prisión de Salé, cerca de Rabat, se declararon en huelga de hambre para denunciar su situación.

 Actos de violencia

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) se ha movilizado para defender “los presos políticos saharauis en huelga de hambre en la prisión de Salé desde hace dos semanas, que viven en la prisión en condiciones difíciles, y la mayoría han sido víctimas de actos de violencia”. La AMDH pide “su liberación y un proceso justo”. Según un informe llevado a cabo por Juan Méndez, el delegado especial de la ONU sobre la tortura, en Marruecos,  “cada vez que hay una cuestión de seguridad nacional, hay una tendencia a utilizar la tortura en los interrogatorios. Es difícil decir si es algo generalizado y sistemático, pero ocurre lo bastante a menudo para que el gobierno marroquí pueda ignorarlo”. Los 24 detenidos en la prisión de Salé tienen el apoyo activo de grupos de familiares y amigos que se han instalado cerca del recinto carcelario.