Un incendio en una discoteca de la ciudad brasileña de Santa María causa la muerte de 245 personas

Elvira García-Buenos Aires

Al menos 245 personas han fallecido en el incendio ocurrido en una discoteca de la ciudad de Santa María, en la región de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil. En la foto, un grupo de bomberos trabajando en el lugar de la tragedia

Un incendio ocurrido en la madrugada de ayer en una discoteca de la ciudad de Santa María, en la región de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, causó la muerte de al menos 245 personas, según las autoridades. La ciudad de Santa Maria está situada a 307 kilómetros de la conocida urbe de Porto Alegre. Al parecer, el origen de esta tragedia ocurrida en la discoteca Kiss fue  un espectáculo pirotécnico. Unas 200 personas resultaron heridas y tuvieron que ser trasladadas a  centros sanitarios como los hospitales Universitario y del Ejército, a la Caridad y a la Casa de la Salud de Santa María. Algunos de los heridos ingresaron en estado muy grave, con quemaduras en todo el cuerpo o síntomas de asfixia. El local, según informaron los bomberos, resultó completamente destruido por las llamas y corre riesgo de derrumbe. Según informaron los medios brasileños, el incendio se declaró sobre las 2.30 horas de la madrugada, cuando el vocalista de una banda musical que estaba actuando, Gurizada Fandangueira, encendió una bengala en el escenario. Según las primeras investigaciones, la bengala alcanzó el techo de la discoteca e incendió inmediatamente la espuma de aislamiento acústico del edificio. Después el fuego se extendió rápidamente por todo el local provocando una humareda altamente tóxica. El incendio generó un pánico generalizado dentro de la discoteca, y testigos de la catástrofe explicaron a los investigadores que se produjeron avalanchas de jóvenes intentando salir desesperadamente del recinto, que tenía capacidad para recibir un máximo de 2.000 personas. El pánico, como ocurrió hace unas semanas en el trágico suceso del Madrid Arena en la capital de España, creó una situación caótica que acabó con la vida de varias personas, mientras muchas otras resultaron heridas. Pero según las primeras investigaciones, la mayoría de los muertos presentaban síntomas de intoxicación y asfixia por inhalación de humos. Como pudo determinar el coronel Guido de Melo, comandante general de los bomberos que trabajaron en la extinción del incendio, “la espuma de aislamiento genera un humo altamente tóxico” que casi con toda seguridad fue causa del fallecimiento de muchas personas.

Público en el interior

Todavía no se ha podido determinar el número de personas que se encontraban en el interior de la discoteca Kiss. El gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, viajó a la localidad de Santa María, de 262.000 habitantes, y prometió que se llevará a cabo una investigación exhaustiva sobre el origen y las consecuencias de la tragedia. De momento, algunos testigos acusan a los vigilantes de la discoteca de haber cerrado las puertas para impedir que las personas que habían acudido al local se fueran sin pagar. Así lo publicó el diario O Estado de Sao Paulo. Un diputado local aseguró que había visto, al entrar en el interior del local con los equipos de rescate, “pilas de cadáveres” en los baños del edificio. “Vi a gente morir frente a mí. Eran demasiadas personas intentando salir y no había forma”, relató un testigo a una emisora de radio. “Cuando vi que la cosa pintaba fea, cogí a una amiga del brazo y salí corriendo”, contó una joven que estaba dentro de la discoteca cuando empezó el incendio al diario de Porto Alegre Zero Hora. La magnitud de la tragedia solo es superada en Brasil por otro incendio ocurrido el 17 de diciembre de 1961 en la ciudad de Niteroi, vecina de Río de Janeiro, donde el Gran Circo Americano fue pasto de las llamas durante una función. En esta catástrofe murieron 503 personas. Muy afectada por lo ocurrido y con lágrimas en los ojos, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff,  abandonó apresuradamente la cumbre de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y la Unión Europea (UE) que se lleba a cabo en Santiago de Chile para seguir de cerca la evolución de los acontecimientos en su país. “No voy a continuar en la reunión por razones muy claras. Ante lo ocurrido, quien me necesita hoy es el pueblo brasileño y es allí (en Brasil) donde tengo que estar”, declaró la presidenta, quien convocó a “todos los ministros que puedan contribuir a paliar esta tragedia para que se desplacen a Santa María”. La investigación ya ha podido establecer que la discoteca no tenía licencia y solo disponía de una salida, y además no cumplía con las normativas de seguridad, elementos que provocarán con toda seguridad polémica en Brasil. Asimismo, la banda musical que inició el incendio podría ser acusada de homicidio.