El príncipe Felipe cumple 45 años con el mayor enemigo para su futuro en casa

Spread the love

Diego Sañudo-Madrid

El príncipe Felipe, de cara a su futuro como rey, se enfrenta a los numeroso problemas que rodean a la familia real. En la foto, Juan Carlos I el día de su coronación tras la muerte de Franco. A la derecha del monarca se encuentran la reina Sofía y sus tres hijos: Felipe y las infantas Elena y Cristina

El príncipe Felipe de Borbón cumple hoy miércoles 30 de enero 45 años, y se acrecientan los rumores sobre la posibilidad de que el rey Juan Carlos abdique a favor de su hijo para que pase a tomar el control de la jefatura del Estado y comience una nueva etapa en la que el príncipe ya se ha situado con un lema acorde a esto tiempos: transparencia. Su nombre fue elegido entre su padre y el general Francisco Franco. Pudo ser Fernando, pero el dictador dictaminó que Fernando VII estaba aún muy cerca y que los Felipe eran más antiguos, así que Felipe se quedó. Ya ejerce un importante papel como diplomático y representante de España en el exterior, con especial énfasis en los círculos económicos y de potenciación del idioma en otros países y ejerce labores para apoyar la estabilidad del país y la armonía, aunque es precisamente su familia la que le está poniendo en dificultades antes de que pueda gobernar. Por un lado, la fortaleza de la monarquía se enfrenta a los devaneos de su padre con la alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, princesa por un matrimonio que duró cinco años y por autoproclamación pues tras el divorcio no ostenta el título, tan solo conserva el apellido de su marido. Aunque ya se había hablado de ella sin que la noticia obtuviera mucho eco, el accidente que el rey sufrió en Botswana, lugar en el que se encontraba Corinna, hicieron que la germana saltara a la fama y desde entonces la expectación y el goteo de información son constantes. No hay que olvidar el plato estrella que el príncipe se ve obligado a comer y que viene de la mano de su cuñado, Iñaki Urdangarín, quien ha metido presuntamente la mano hasta el fondo en un momento en el que la corrupción se está volviendo en un delito tan común institucionalmente como peligroso y principal causa de desafección de la ciudadanía hacia los políticos y sin duda hacia la familia real.

 Nuevo golpe en el entorno real

 Las últimas informaciones hunden más a la familia real, que está haciendo un esfuerzo muy importante por tratar de mejorar una imagen que se ha deteriorado terriblemente rápido. La aparentemente inalterable serenidad del príncipe ha vuelto a ser puesta a prueba la víspera de su aniversario al saberse que el juez José Castro, quien está a cargo del caso Nóos, haya citado a Carlos García Revenga, secretario de las infantas y miembro del patronato y tesorero del Instituto Nóos. El próximo 23 de febrero será interrogado sobre qué funciones realizaba en el instituto y qué cargo desempeñaba, así como sobre el entorno personal y societario de Iñaki Urdangarín. Precisamente hablará después del yerno del rey, quien debe contestar a preguntas relacionadas con su conocimiento de las actividades y la asesoría y consulta que dio a la trama. Su implicación parece llegar después de que el exsocio de Urdangarín, Diego Torres, ha hecho llegar al juez varios correos electrónicos que sitúan a García Revenga en el núcleo de Nóos. Incluso, en uno de esos correos, pedía figurar como miembro “de la Casa del Rey”. En un comunicado, García Revenga declara su “inocencia respecto de las actividades que se investigan en la citada causa” mediante un comunicado y reconoce que “que desde mi cargo de asesor de las infantas doña Elena y doña Cristina he podido mezclar, en ocasiones, gestiones propias de mi puesto con otras relacionadas con actividades privadas de los duques de Palma. La razón de este hecho viene motivada porque en los 20 años que he ejercido el cargo de asesor de las infantas doña Elena y doña Cristina se ha producido una relación más estrecha que la estrictamente profesional, no pudiéndome negar, en razón de esta circunstancia, a prestar las ayudas que me solicitaban”. No obstante, el secretario de las infantas destaca que “en ningún caso he llevado a cabo estas gestiones como representante de la Casa de su Majestad el Rey, ni por supuesto han sido contrarias a cualquier principio moral o de ética profesional”. La separación entre el príncipe y el duque de Palma es evidente. Así, tras mucho tiempo sin verles juntos, coincidieron físicamente en la final del mundial de Balonmano, que ganó España. Mientras el príncipe disfrutó del partido en el palco real, Urdangarín lo hizo con sus hijos en la zona VIP, evitándose así un encuentro indeseado. Otro detalle más de que es un personaje que quiere ser borrado de la fotografía de la familia real como ya lo hiciera con su perfil en la página web oficial de la Casa Real.