El yihadismo y la corrupción ponen en peligro los manuscritos de Tombuctú

Dunia Benjadra-Rabat

Los grupos yihadistas han puesto en peligro los famosos manuscritos y libros antiguos escritos en árabe y en peul de la ciudad santa de Tombuctú. La delincuencia organizada y la corrupción también son un peligro para este rico patrimonio cultural de la humanidad

Los famosos manuscritos y libros antiguos de la ciudad santa de Tombuctú, en el norte de Mali, decenas de miles de documentos escritos en árabe y muchos de los cuales -unos 3.000- son  de esencial importancia para la reconstrucción del pasado de Al Andalus, la España musulmana, están en peligro. Esa riqueza cultural que demuestra que en el pasado hubo una buena convivencia entre las culturas judía, cristiana y musulmana en España, ha sido en parte destruida por los grupos yihadistas que tomaron la ciudad  e implantaron una feroz dictadura hasta hace unos días. Los yihadistas, que además de violentos y crueles son incultos, han querido acabar con documentos históricos que demuestran la riqueza cultural de África desde el siglo XII hasta que llegó el colonialismo. Varios edificios donde estaban expuestos los famosos manuscritos fueron incendiados por los terroristas. Es el caso  del Instituto Ahmed Baba, que fue construido recientemente por África del Sur. Ocurrió la semana pasada, antes de que tropas francesas y malienses liberaran Tombuctú. Informó de este desastre el alcalde de la ciudad, Halle Ousmane. Las autoridades locales aún no han podido determinar la gravedad de los destrozos, pero como dice el historiador estadounidense Bruce Hall, especialista en el Sahel, “si todo esto se confirma, será una catástrofe para el patrimonio de Mali, una pérdida inmensa para la historia de la literatura mundial y de África del Oeste antes de la colonización”. De los 200.000 documentos archivados en toda la amplia región del Sahel, que recogen la riqueza cultural de árabes y africanos negros durante varios siglos, entre 25.000 y 30.000 están conservados en Tombuctú. Nadie sabe todavía cuántos han sido destruidos por los yihadistas. Algunas fuentes aseguran que estos documentos se han conservado en un lugar seguro ante de que llegaran los yihadistas a Tombuctú.

Documentos religiosos, jurídicos y poéticos

Los valiosos documentos, que son de papel pero también de piel de camello o de cordero, están escritos en árabe o en peul y abordan cuestiones religiosas, jurídicas, poéticas y científicas. Algunos recogen la riqueza cultural y espiritual del sufismo, que durante mucho tiempo ha sido la corriente mayoritaria en el islam local. Según Bruce Hall, “los yihadistas no podían soportar esta forma del islam y por eso han querido destruir los documentos. No creo que los hayan leído. Si han destruido los documentos es para vengarse de los malienses negros o de las organizaciones occidentales que han protestado por el saqueo que han llevado a cabo los yihadistas contra los mausoleos religiosos”. El historiador denuncia también a grupos de delincuentes que durante años han estado traficando con los manuscritos, algunos de los cuales han llegado ilegalmente a Bamako –la capital de Mali- o a París. La corrupción es otro grave problema, pues, como señala Hall, “el dinero ha desaparecido en Mali, pero también en manos de supuestos expertos occidentales que han hablado mucho y no han hecho nada”. En este asunto, concluye el historiador, “nadie tiene las manos limpias”. En otro orden de cosas, las tropas francesas que se encuentran en la ciudad maliense de Kidal se reunieron ayer con representantes del grupo independentista tuareg Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA), según dijo el portavoz de dicha organización en Europa, Mosa Ag Attaher. “Los  franceses están hablando hoy (por ayer) con responsables del Estado Mayor del MNLA para encontrar la forma de coordinarse para la acción” en las localidades bajo control del grupo tuareg, aseguró a la agencia EFE Mosa Ag Attaher.