Francia denuncia un “Catargate” en el Mundial de Fútbol de 2022

Jean-Claude Dufour-París

Una revista francesa, France Football, acusa a altas personalidades políticas y futbolísticas de Francia de haberse dejado comprar por Catar para que este rico emirato árabe saliera elegido como sede del Mundial de Fútbol de 2022. En la foto, la portada de la revista que denuncia este turbio asunto

El mundo del fútbol, donde el dinero importa más que el deporte, se ve de nuevo trastocado por una serie de presuntas transacciones irregulares que podrían ser un escándalo de corrupción a gran escala. Esta vez, la sombra de la sospecha recae sobre la UEFA y su presidente, el ex futbolista  francés Michel Platini, que podría haberse dejado comprar por Catar para que este país saliera elegido como sede del Mundial de Fútbol de 2022. Así lo denuncia en un dossier la revista francesa de fútbol France Football. En este escándalo, que es un auténtico “Catargate” en el mundo del fútbol, podría estar implicado también el ex presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, un hombre a quien le gusta mucho el dinero y alternar con las grandes fortunas de este mundo. Catar es un rico emirato árabe situado en una pequeña península en el Golfo Pérsico que se ha empeñado en comprar medio mundo a golpe de dólares. De hecho, el fondo de inversión catarí  Qatar Sports Investments (QSI) se convirtió en el accionista mayoritario del equipo de fútbol París Saint-Germain (PSG) con 70% de las acciones. La Fundación Qatar para la Educación, la Ciencia y el Desarrollo de la Comunidad (QF), que es una entidad semiprivada financiada en parte por el Gobierno catarí, también ha invertido en el Fútbol Club Barcelona. France Football asegura  que Catar fue  elegido como sede del Mundial de 2022 por las presiones de Platini. En un trabajo de investigación periodística de más de 20 páginas queda reflejado cómo  hombres poderosos de Francia habrían llegado a un acuerdo con varios miembros cataríes a cambio de rescatar de la ruina al PSG y conseguir debilitar a  Canal +. Según la revista gala, el asunto empezó el 23 de noviembre de 2010 después de que hubiera tenido lugar un encuentro secreto en el Palacio del Elíseo entre Nicolas Sarkozy, Michel Platini, el príncipe Al-Thani de Catar y varios miembros más de la realeza de este país del Golfo.  En dicho encuentro, según France Football, las dos  partes acordaron las bases de un hipotético acuerdo que sería beneficioso tanto para Francia como para Catar.

Votos amañados

Según señala el citado reportaje de investigación, la  UEFA amañó los votos necesarios para que Catar saliera elegido como sede del Mundial de 2022, mientras que Francia solicitó a cambio la entrada de capital catarí en su país. Ese capital se fijó como objetivo la compra  del PSG y la creación de un canal televisivo potente para tratar de debilitar  Canal +, que en aquel momento era  uno de los medios más críticos con la gestión política del conservador Sarkozy. Cabe recordar que el PSG fue propiedad de Canal + durante un tiempo.  En  el año 1991, el periodista Michel Denisot, hombre fuerte de Canal +, se convirtió  en presidente del equipo de fútbol parisino. Después de siete temporadas espectaculares, su sustituto en el cargo fue Laurent Perpère, director financiero de Canal +. Su  objetivo fue reducir la deuda del club, pero no lo logró y tampoco consiguió el apoyo de la afición. En 2006, Canal + vendió  todas las acciones del equipo al fondo de inversiones norteamericano Colony Capital, un hecho que llevó a la quiebra al club. Fue entonces cuando apareció como agua de mayo Catar y compró el PSG. El grupo catarí consiguió salvar de la quiebra al PSG y lo  convirtió en el club de referencia del fútbol francés.

Al Jazeera entra en el baile

Siempre según  France Football, el capital catarí dio lugar a que la poderosa cadena de televisión Al Jazeera se hiciera esta temporada con los derechos de televisión de la liga de fútbol francesa, arrebatándole este espacio a  Canal + y Orange. En resumidas cuentas:  El Mundial de 2022 está baja sospecha y Platini, Sarkozy y la familia real de Catar podrían salir mal parados en este asunto que huele a podrido. Resulta bastante extraño que Catar haya sido elegido como sede del Mundial para dentro de nueve años cuando carece de instalaciones futbolísticas de alto nivel. Es bastante probable que France Football haya puesto el dedo en una llaga de corrupción política y económica a gran escala.