Londres pide a los rumanos y búlgaros que no emigren al Reino Unido, porque “pagamos poco”

Jean-Claude Dufour-París

Londres inicia una campaña de imagen negativa sobre el Reino Unido para evitar que emigren masivamente a este país los rumanos y los búlgaros. En la foto, un grupo de inmigrantes rumanos en España

“Inmigrantes, no vengáis al Reino Unido. Siempre llueve mucho, el empleo es escaso y pagamos poco”. Este es uno de los lemas que utilizan las autoridades británicas para convencer a los ciudadanos de Rumanía y Bulgaria, los dos países más pobres de la Unión Europea (UE), de que no emigren al Reino Unido. Esta campaña, que ha sido revelada por el diario The Guardian, no da buena imagen del Reino Unido, pero al parecer Londres prefiere esta opción que abrir las puertas a la inmigración. La crisis económica que vive Europa ha provocado un aumento espectacular del paro, sobre todo en los países del Sur, como España, Portugal y Grecia. Decenas de miles de jóvenes españoles, italianos, portugueses, griegos, pero también franceses, se han instalado en el Reino Unido, principalmente en grandes urbes como Londres, con el objetivo de encontrar el trabajo que les niegan en sus países de origen. Y también mejores sueldos. Centenares de miles de polacos viven y trabajan en el Reino Unido y también muchos inmigrantes de la antigua Europa del socialismo real. Los rumanos y los búlgaros, que en sus respectivos países cobran sueldos que no superan los 300 euros al mes, consideran que el Reino Unido, con salarios cinco o seis veces más altos, es una suerte de tierra prometida. Pero las autoridades británicas están preocupadas porque el país, que también tiene serios problemas económicos, no da para más. Es por eso que tratan de disuadir a los rumanos y los búlgaros que emigren masivamente a la isla. Londres teme que con la eliminación de restricciones de emigración a finales de 2013 se produzca una avalancha de inmigrantes búlgaros y rumanos, entre 250.000 y 425.000. Fue lo que pasó en el año 2004 cuando el mercado de trabajo británico se abrió a los países de Europe del Este. Por este mismo motivo, el Ministerio de Seguridad Interior está tomando las primeras medidas para evitar una entrada masiva de inmigrantes. En las filas del Partido Conservador, muchos diputados presionan al primer ministro, David Cameron, para que frene la entrada de inmigrantes, de la misma forma que quiere llevar a cabo un referéndum sobre la UE y negociaciones con Bruselas para mejorar la posición de Londres en el club comunitario.

Calles pavimentadas con oro

Las autoridades británicas creen en el humor británico y por eso impulsan esta campaña de anuncios negativos sobre la situación interna del país. Quizá así muchos extranjeros se lo piensen dos veces antes de emigrar al Reino Unido. El clima lluvioso, las malas condiciones de trabajo y los bajos sueldos son argumentos convincentes, piensan en Londres.  “Tenemos que corregir la imagen de que nuestras calles están pavimentadas con oro”, dijo en privado un ministro.  En la misma línea, The Guardian ha publicado en sus páginas anuncios que dicen: “Inglaterra, desde la sequía no deja de llover”,  “Es verano, y la vida no es fácil bajo los nubarrones”,  “El cielo es color gris ocho meses al año, mejor vete a Miami” y “No vengas, la isla está llena”. Ya veremos si estos reclamos negativos serán suficientes para que miles de parados del Sur y del Este de Europa renuncien a emigrar al Reino Unido.