Christopher Ross inicia consultas en Washington y Europa sobre el conflicto del Sáhara

P. Soto-Rabat

Christopher Ross (en la foto), enviado de la ONU para el conflicto del Sáhara occidental, inicia una nueva ronda de conversaciones en Estados Unidos y Europa para tratar de acercar posiciones y facilitar la resolución de la crisis, que dura casi cuatro décadas

El enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para el Sáhara occidental, el estadounidense Christopher Ross, inició unas primeras consultas con diversos actores políticos implicados en el conflicto saharaui, en Washington,  antes de viajar a varias capitales europeas, como Madrid y París, según anunciaron fuentes de Naciones Unidas. En el marco de estas consultas, Ross se reunió con altos representantes del Departamento de Estado americano, según confirmó el portavoz de la ONU, Eduardo del Buey, en una declaración a los medios de comunicación en Nueva York.  Después de Estados Unidos, el enviado especial de Ban Ki-moon viajará a Rusia, Francia, España, Reino Unido y Suiza. Cinco de estos países, Estados Unidos, España, Francia, Reino Unido y Rusia, hacen parte del denominado Grupo de Amigos del Sáhara Occidental. Es una entidad que intenta desempeñar un papel de mediador en un conflicto que opone desde hace casi cuatro décadas a Marruecos, que reivindica la territorialidad de la antigua colonia española, y el Frente Polisario, que lucha por la independencia y tiene el apoyo de Argelia. Las consultas de Ross con diversos interlocutores durarán hasta el próximo 15 de febrero. El objetivo es “establecer un apoyo internacional suplementario para las negociaciones sobre el Sáhara occidental con vista a la próxima fase de compromiso con las partes en conflicto (Rabat y el Polisario) y los países vecinos, prevista para marzo”, según la ONU. El pasado mes de noviembre, Ross presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre la visita que realizó a varios países del norte de África, como Marruecos, Argelia y Mauritania, y de Europa. Después de esa gira, el alto mandatario de Naciones Unidas  hizo saber que llevaría a cabo consultas “con las partes implicadas” en el conflicto saharaui  y en paralelo intensificaría el trabajo diplomático. En esa ocasión, Ross dejó claro que su voluntad es “sentar las bases para un reinicio eficaz” de los contactos y reuniones con diversos interlocutores. Por eso mismo, emplazó al Consejo de Seguridad de la ONU y al conjunto de la comunidad internacional a impulsar “negociaciones serias que desemboquen en una solución honorable que ponga fin” al conflicto.

Situación muy preocupante

Christopher Ross y también diversos dirigentes políticos y analistas internacionales han advertido de que la situación del conflicto es “muy preocupante”, porque el Sáhara occidental es un territorio “sensible” al estar situado muy cerca de una zona –el Sahel- donde actúan grupos terroristas yihadistas como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y peligrosas bandas de delincuentes que matan, secuestran y trafican con todo tipo de mercancías y hasta con seres humanos. Un Sáhara occidental pacificado y políticamente normalizado constituiría  un paso importante a favor de una mayor estabilidad en la región. Es por ese motivo que Ross no se cansa de pregonar  “una solución justa y mutuamente aceptada al conflicto”, porque si éste “perdura, la frustración podría provocar nuevas violencias y hostilidades que serían trágicas para los pueblos de la región”.