Human Rights Watch denuncia que Marruecos no aplica la nueva Constitución en materia de derechos humanos

Ahmed Chabi-Rabat

La ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW) denuncia que las autoridades de Marruecos no aplican la nueva Constitución en materia de derechos humanos. En la foto, unos policías cargan contra una manifestación en la ciudad de Nador, en el norte de Marruecos

La ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW) ha puesto en un aprieto al Gobierno del islamista Abdelilah Benkirane en Marruecos, al denunciar que las autoridades del país no aplican la nueva Constitución en materia de derechos humanos. La  Carta Magna marroquí adoptada en 2011, que amplia los derechos y libertades de los ciudadanos y da más poder al ejecutivo y al legislativo, constituye “un avance evidente en materia democrática”, escribe en la web Maghreb Intelligence su director, Karim Douichi. Pero desgraciadamente, según HRW, el Gobierno de Benkirane no demuestra demasiada sensibilidad en la aplicación de la Ley de leyes. La ONG denuncia en su último informe del 31 de enero “las violencias policiales y los procesos indignos” que ponen en entredicho el espíritu democrático de la Constitución. HRW recalca que “mientras el gobierno y los ministros hablaban de reformas, los tribunales encarcelaban disidentes en virtud de leyes represivas reduciendo la libertad de expresión” y, además, “la policía utiliza una fuerza excesiva  contra manifestantes y viola los derechos de los inmigrantes”. La ONG reconoce como un factor positivo el hecho de que en Marruecos la cuestión del respeto de los derechos humanos se debata públicamente y sin miedo, pero lamenta que el actual Gobierno de Benkirane “no demuestre su voluntad política para frenar las violaciones persistentes de los derechos humanos”. Como señala Karim Douichi, “este informe ha tenido el efecto de una bomba en Rabat y ha sido comentado irónicamente por un ex ministro socialista”.  Según el director de Maghreb Intelligence,  el ex ministro comentó que “a Benkirane le va a costar acusar al PAM o a Hamid Chabat de instrumentalizar Human Rights Watch contra su Gobierno”.

Posiciones enfrentadas

Mientras el Gobierno marroquí asegura que los derechos humanos se respetan escrupulosamente en el país, diversas organizaciones nacionales e internacionales mantienen la tesis contraria. Reconocen que Marruecos ha evolucionado notablemente en esta materia en los últimos años, pero denuncian la existencia de graves atropellos a la integridad de las personas y los derechos y libertades de los ciudadanos. Para la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), “lo que ha cambiado en Marruecos es el lenguaje. Ahora todo el mundo habla de derechos humanos, pero el Estado no los respeta. Hay torturas y malos tratos en comisarías y cárceles, la Policía actúa violentamente contra muchas manifestaciones. La prepotencia del poder no ha disminuido y las libertades que reconoce la Constitución”. Otras ONG de derechos humanos no son tan radicales como la AMDH y valoran positivamente los pasos democráticos que ha dado el país magrebí en la última década.