La crisis del ladrillo en España hunde al Banco de Santander

Clara García-Rabat

El Banco de Santander, que es la principal entidad financiera de Europa, ha sufrido una caída de beneficios en 2012 de 59%. La crisis inmobiliaria en España es la causa de esta caída. En la foto, el presidente del banco, Emilio Botín

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria en España, que es una de las características de la crisis económica en este país, ha tenido duras consecuencias en la sociedad. El vertiginoso aumento del paro y el drama de los hipotecados que se quedan en la calle porque no pueden seguir pagando la vivienda que se compraron en los años de bonanza, son dos de las manifestaciones socioeconómicas más dramáticas. Pero la crisis del ladrillo también afecta a los potentados del mundo de las finanzas y los negocios. Es el caso del Banco de Santander, la primera entidad financiera de Europa, cuyos beneficios han caído un 59% por las pérdidas del ladrillo. Según la entidad bancaria, el beneficio ordinario de 2012 cae un 25%, a 5.251 millones de euros, al que hay que añadir 1.065 millones de plusvalías obtenidos, mayoritariamente, con la venta de la filial de Colombia y con el reaseguro de la cartera de seguros de vida de España y Portugal. Con esos cálculos en la mano,  el beneficio del período habría sido de 6.315 millones de euros antes de destinar 4.110 millones netos a provisiones para la cobertura de los riesgos con el sector del ladrillo en España. Este factor reduce las ganancias a los mencionados 2.205 millones; es la cifra más baja en muchos años y que se queda por debajo también de las previsiones que manejaban los expertos del Santander. El presidente del banco, Emilio Botín, reconoció que “en 2012 el beneficio ha marcado un punto de inflexión”, y aseguró que “en 2013, una vez terminados los saneamientos especiales, veremos un fuerte aumento de resultados, apoyados en la recurrencia de ingresos y el control de los costes”. Para el Banco de Santander, la situación no es dramática, porque, según Botín, “a pesar de varios ejercicios con un contexto económico difícil, sigue mostrando un crecimiento de ingresos y del beneficio antes de provisiones de alrededor del 2%”. En efecto, el Santander ingresó 43.675 millones, con unos costes de 20.116 millones. La diferencia arroja un beneficio antes de provisiones de 23.559 millones de euros, y un ratio de eficiencia del 46,1%. Hay que destacar que los dos indicadores están entre los mejores de los grandes bancos internacionales. Ese beneficio le permite asumir provisiones ante una coyuntura adversa. De este importe, 12.666 millones (un 28% más que el año anterior) se han destinado a provisiones para insolvencias por morosidad, mientras que otros 6.140 millones brutos (4.110 millones netos) se han destinado a cubrir el riesgo inmobiliario en España. Además, la cobertura para insolvencias ha mejorado en 11 puntos.

Muchos depósitos y poco crédito

El  Banco de Santander pone de manifiesto que el marco bancario ha evolucionado hacia una situación donde hay más depósitos que créditos. Por cada 100 euros en depósitos el Santander tiene 96 en créditos, cuando hace tan solo cuatro años la relación era de 100 y 178.  Esta evolución es consecuencia de dos factores, según la entidad bancaria:  el fuerte proceso de desapalancamiento de la economía española y el crecimiento de los depósitos del propio Santander. El crédito se ha reducido drásticamente en España, lo que ha provocado el estrangulamiento económico de muchas empresas y familias. En el caso del Banco de Santander, la entidad cerró el año 2012 en España con 194.170 millones de euros en créditos y 205.850 millones de euros en depósitos. Significa una caída del 6% en el crédito bruto y un aumento del 12% en los depósitos. En los mercados internacionales del Santander, los depósitos también crecen en América Latina un 9%  -con México al 19% y Brasil y Chile al 6%-;  en Estados Unidos, un 5%, y en Portugal, un 2%. En Reino Unido, en cambio, se mantienen estables. En el ámbito del sector inmobiliario, el Banco de Santander redujo su exposición al riesgo en un 26%, desde 31.994 millones a 23.705 millones. Este recorte se logró reduciendo la cartera de créditos dudosos y los inmuebles adjudicados o adquiridos en pago de deuda. Además, el  saldo de la cartera de créditos del ladrillo se redujo en 7.575 millones en 2012, hasta 15.867 millones, y el de inmuebles bajó en 714 millones, hasta terminar en un saldo de 7.838 millones. Esta reducción es resultado de la política de venta de inmuebles que supuso  que en 2012 se  vendieran  33.500 edificios propios y de promotores. Así las cosas, la Bolsa española bajó ayer  el 2,45 %, la mayor caída del año, y perdió los 8.400 puntos arrastrada por la banca, después de que el Santander anunciase un resultado peor de lo previsto. Con la prima de riesgo a la baja al final de la sesión, en 351 puntos básicos, el principal selectivo de la Bolsa española, el IBEX 35, perdió 209,60 puntos, el 2,45 % hasta los 8.362,30 puntos. En enero no obstante, el mercado español subió el 2,39 %. Todos los grandes valores  bajaron: Banco Santander, el 3,45 %; Repsol, el 3,26 %; BBVA, el 2,74 %; Inditex, el 2,32 %; Iberdrola, el 2,29 % y Telefónica, el 1,29 %.