Las luchas internas acaban con Abdelaziz Belkhadem al frente del FLN argelino

Ahmed Chabi-Rabat

El secretario general del FLN argelino, Abdelaziz Belkhadem (en la foto), ha sido derrotado por el sector renovador del partido, que acusa al que fue jefe de la diplomacia de su país de utilizar las instituciones para su propio interés

El jefe del histórico Frente de Liberación  Nacional (FLN) de Argelia, Abdelaziz Belkhadem, fue apartado ayer de la secretaría general de este histórico movimiento, que fue partido único en el país durante casi tres décadas. Año y medio antes de las elecciones presidenciales de abril de 2014, Belkhadem, que es un hombre religioso y muy conservador, fue el gran perdedor de la lucha entre dos tendencias del FLN. Una parte de la dirección del partido pedía desde hace meses la renuncia de Belkhadem a la secretaría general. Finalmente, el experimentado político, que fue jefe de la diplomacia argelina y un hombre de confianza del presidente Abdelaziz Buteflika, tuvo que someterse a una votación interna que lo dejó mal parado. 160 miembros del comité central del FLN votaron en su contra y 156 a su favor. El partido quedó dividido en dos partes prácticamente iguales. El derrotado Belkhadem, de 67 años, aseguró que abandona la secretaría general con “honor” y la “cabeza muy alta, porque el partido ha ganado las elecciones legislativas (mayo de 2012) y locales (noviembre de 2012), y espero que el que me suceda lo haga mejor que yo”. La votación tuvo lugar en el hotel de la estación balnearia de Sidi Fredj, al oeste de Argel. En la última reunión de la dirección del FLN las dos corrientes enfrentadas estuvieron a punto de llegar a las manos para resolver sus divergencias. A partir de ahora, una vez derrotado el ex ministro de Asuntos Exteriores, un comité provisional dirigirá los asuntos corrientes del partido hasta la elección del nuevo secretario general. Las trifulcas internas empezaron a manifestarse abiertamente a finales de 2011 cuando un sector reformista del FLN se alzó contra la corriente más conservadora e incluso bastante islamista capitaneada por Belkhadem. Antes de las elecciones legislativas, la crisis interna desembocó en una rebelión en el comité central: 200 de los 330 miembros de este órgano dirigente se alzaron abiertamente contra Belkhadem, al que acusaron de querer excluir a históricos militantes del FLN de las listas electores. Los renovadores afirmaron también que Belkhadem promovía el clientelismo y cerraba el paso a los jóvenes en el partido. “Fue una rebelión de lo nuevo contra lo viejo, del reformismo contra el conservadurismo, de los que quieren renovar el FLN contras los que quieren acabar con el pasado glorioso de este movimiento y transformarlo en un partido conservador”, apuntan fuentes del histórico frente de liberación a Correo Diplomático.

Llamamiento del 9 de enero

El pasado 9 de enero, los críticos exigieron la salida de Belkhadem de la secretaría general del partido. Ocho ministros miembros del comité central secundaron este llamamiento. Acusaron al entonces secretario general de “utilizar las instituciones del Estado para sus ambiciones personales”. Belkhadem negó estas duras críticas, y en declaraciones a la cadena de televisión privada tunecina Nessma TV, culpó a sus detractores de “sembrar discordia entre el jefe del Estado y yo mismo”. En 2003, el FLN vivió una crisis parecida que acabó con la dimisión de su secretario general, Ali Benflis, tras ser derrotado por los partidarios de Buteflika. El FLN dejó de ser partido único en Argelia a finales de la década de los ochenta del siglo pasado cuando una rebelión popular duramente reprimida por el Ejército acabó con el sistema autoritario implantado en 1962, y también abrió las puertas al multipartidismo y la libertad de prensa y de expresión.