El dictador Al-Asad e Irán acusan a Tel Aviv de “desestabilizar” a Siria y prometen respuesta

Ahmed Chabi-Rabat

El dictador de Siria, Bachar al-Asad, acusa a Israel de querer desestabilizar a su país, que vive una sangrienta guerra civil que ha provocado 60.000 muertos. En la foto, unos vehículos destrozados por los últimos bombardeos israelíes en territorio sirio

El dictador de Siria, Bashar al-Asad, acusó ayer a Israel de querer desestabilizar su país, que vive una sangrienta guerra civil que ha provocado 60.000 muertos. Fue la primera comparecencia pública  del dirigente sirio después de que la Fuerza Aérea de Israel golpeara militarmente un centro de investigación militar en Jamariya, en las afueras de Damasco, el pasado miércoles. Al-Asad manifestó que “la agresión de Israel contra el centro de investigación de Jamariya demuestra la posición verdadera de Israel, que colabora con las fuerzas enemigas extranjeras y con facciones sobre el terreno sirio para tratar de desestabilizar y debilitar a Siria”. Al-Asad hizo estas declaraciones después de reunirse  con el secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional de Irán, Saeed Jalili, que se halla de visita oficial en Damasco. El dictador sirio advirtió de que “responderá a cualquier agresión contra la ciudadanía siria”. La televisión oficial de Siria, Al-Ikhbariya, mostró por primera vez imágenes de la zona atacada por Israel el miércoles pasado. En ellas se ven  un edificio destrozado y vehículos calcinados. Según los servicios secretos estadounidenses, el objetivo de Tel Aviv era en realidad un  ataque a un convoy cargado con armamento que se dirigía de Damasco a Líbano y que seguramente transportaba  misiles para la milicia islamista chií  de Hezbolá, que, junto con Irán, es uno de los principales aliados de al-Asad en la región. Israel reconoció oficialmente el ataque. Lo dijo el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak,  en una comparecencia en el marco de la Conferencia de Seguridad de Munich (Alemania).  Barak dejó claro que Israel no permitirá la transferencia de armas a Líbano. El movimiento Hezbolá inició en 2006 una guerra contra Israel con el lanzamiento de misiles contra objetivos civiles y militares a través de la frontera. “No puedo añadir nada a lo que ya han leído en los diarios sobre lo que sucedió en Siria hace unos días. Pero lo que puedo decir, francamente, es que esa es una prueba más de que cuando prometemos algo, lo cumplimos. Y en el pasado hemos dicho que no nos parece permisible el transportar armas avanzadas a Líbano”. Ante la gravedad de la situación en Siria, Israel ha incrementado las medidas de seguridad en su frontera septentrional, para hacer frente a ataques de grupos islamistas.

Queja formal

El Gobierno de Damasco  presentó una queja formal por el ataque ante el general de división Iqbal Singha, jefe de la misión de paz de la ONU en los Altos del Golán, una zona ocupada por Israel en la guerra de 1967. Además, el embajador de Siria en Líbano, Ali Abdul Karim Ali, declaró  que su país se reserva el derecho a “tomar una decisión por sorpresa para responder a agresiones externas”. Irán también advirtió que no tolerará más agresiones israelíes contra Siria. El comandante de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, general Mohamad Ali Yafari, dijo en un acto público que “la resistencia y las represalias son el único camino posible” para enfrentarse a Israel tras el ataque en territorio sirio, según informaron los medios oficiales iraníes.