Empate en un partido mayúsculo

Raúl Cosín-Valencia (Artículo publicado previamente en el diario madrileño ABC)

Valencia y Barcelona firman tablas con goles de Banega y Messi. Valdés salva a los azulgrana en el 90 de una derrota en Mestalla

El Barça y el Valencia empataron el domingo en el Mestalla de la capital del Turia. Los dos equipos jugaron de maravilla y demostraron una gran profesionalidad

Mayúsculo partido en Mestalla. Tremendo espectáculo. Brutal el desgaste físico de los jugadores del Valencia y el Barcelona. Un excelente encuentro táctico y técnico, en medio de un choque de estilos. Las propuestas de Valverde y Roura (vía Vilanova) de inicio a fin, la gestión desde los banquillos, se formuló en un duelo emocionante y vibrante que se cerró con un empate a uno con goles con acentro argentino. Banega lo hizo para el Valencia y Messi, de penalti, para un Barça que se encontró un poderoso rival, que pudo doblegarle en el 90, pero entonces Valdés se erigió como salvador.Emanó belleza futbolística en un primer acto muy competido. Dos estilos de juego contrapuestos que regalaron un espectáculo intenso y emocionante. Encomiable fue el trabajo del Valencia. Bien dispuesto tácticamente, desarrolló una presión constante. Mesuró mejor sus niveles de descaro el conjunto de Valverde para evitar una debacle como la sufrida contra el Madrid. Notable estuvo Ricardo Costa en el marcaje a Messi. El argentino tuvo que buscar el balón lejos de su hábitat natural, pues la resistencia local evitó que el Barça lograse profundizar. Los azulgrana hicieron circular con su criterio habitual el esférico, pero encontraron las vías cerradas para penetar en el área valenciana. Fueron los blanquinegros los que pisaron en más ocasiones el área rival. Superada la media hora, tuvo premio el trabajo del Valencia. Soldado centró por la derecha, Piqué despejó de cabeza, pero el balón le cayó a Banega, que acomodó y raseó para el 1-0. El alto ritmo marcado no cesó. Y el Barça acabó por pisar área. Joao Pereira frenó a Pedro. Penalti. Messi le pegó duro y a un lado. Empató. Poco antes del descanso, Guardado se sacó un misil con la zurda que salvó Valdés.

Mucha intensidad

La intensidad se mantuvo en el segundo acto. Y empezó el Valencia avisando. Centro medido por la izquierda de Guardado y Soldado, que llevó de cabeza a la zaga azulgrana en las jugadas a sus espaldas, remató de cabeza. Se fue por poco. Y respondió presto el Barcelona con un pase en profundidad escandaloso de Messi para Cesc. Le aguantó bien Guaita. El chut se fue al lateral de la red de la portería valencianista. Quizá fue una muestra de que el alto ritmo hacía mella en unos y otros, que la actividad en las áreas aumentó. Messi no encontró rematador para una asistencia en el interior del área. Y Soldado, pesadilla a las espaldas de los centrales, tuvo una doble oportunidad que se le fue por arriba. No se rompió en ningún momento el encuentro por concentración. Seriedad máxima la de valencianistas y barcelonistas. Se entró entonces en la fase pura abierta al acierto milimétrico o al fallo propio del rival. El ejemplo fue un pase medido de Xavi a un Alves incisivo y su centro no lo supo finalizar Villa incompresiblemente.Cambiaba el partido en la recta final. El Valencia, cuyo trabajo físico empezaba a mermar, echó pasos atrás. El Barça jugó con más claridad pues Iniesta pasó a jugar por dentro junto a Xavi. Valverde había propuesto la creatividad de Canales y la velocidad de Piatti. Con las cartas sobre la mesa comenzaban a caer los minutos. Y en esos, ya en el cierre, apareció Valdés inmenso para salvar al Barcelona en una ocasión doble de Cissokho y Soldado.