La ONU busca apoyo internacional para el Sáhara

Pedro Canales. Corresponsal en el Magreb (Este artículo fue publicado previamente en el diario online El Imparcial)

Pedro Canales comenta en este articulo el apoyo internacional que busca la ONU para resolver el conflicto del Sáhara occidental, e informa sobre las divergencias internas en el seno del Frente Polisario. En la foto, una panorámica de los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Sáhara argelino)

La ONU busca en varios países apoyo con vistas a convocar una posible reunión internacional sobre al conflicto en el Sáhara Occidental. En las últimas semanas, Rabat parece decantarse por ofrecer una solución económica al conflicto.

El enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, el diplomático norteamericano Christopher Ross, ha iniciado una gira por varios países exteriores al conflicto en la región, en busca de apoyo con vistas a convocar una posible reunión internacional sobre la antigua colonia española. Un portavoz de la ONU, Eduardo del Buey, detalló que el diplomático estadounidense comenzó su gira este pasado lunes con un encuentro con representantes del Departamento de Estado en Washington. Después, Ross viaja a Moscú, Paris, Madrid y Londres. En el transcurso de su viaje, Cristopher Ross hablará igualmente con representantes de los gobiernos de Alemania y Suiza. La inclusión de este último país en su gira sólo se explica si Ross tiene pensada la posibilidad de que la nación alpina albergue la futura conferencia internacional sobre el Sáhara. Los dos beligerantes en el conflicto, el Gobierno de Marruecos y el Frente Polisario, han mantenido hasta ahora nueve reuniones informales y cuatro rondas de negociaciones directas para intentar encontrar una salida al conflicto, sin llegar a ningún acuerdo definitivo. Aunque ambas partes han avanzado algo en “las medidas de confianza”, que incluyen las visitas familiares y el desminado del terreno, siguen defendiendo posiciones incompatibles entre sí, Marruecos la autonomía regional bajo soberanía alauita, y el Polisario un Referéndum que incluya la opción de la independencia del territorio. En las últimas semanas, Rabat parece decantarse por ofrecer una solución económica al conflicto. Los problemas económicos y sociales que sufre la población, no sólo saharaui, sino de toda la zona, están empujando al Palacio real marroquí a sondear un plan de desarrollo económico para la región.

El secretario general del Consejo Económico y Social y de Medio Ambiente marroquí Driss Gerraui, en declaraciones al digital Correo Diplomático, ha dicho que su organismo ha presentado un Informe al rey Mohamed VI en el que propone para el Sáhara occidental “un nuevo modelo de desarrollo regional a partir de los fundamentos de la nueva Constitución y los objetivos de la Carta Social elaborada por el Consejo”. Gerraui está convencido de que “la solución al conflicto pasa por el desarrollo económico y social”. Sin embargo, otras voces del Reino de Marruecos se muestran más pesimistas, ya que insisten en que el problema es esencialmente político. Mañana 1 de febrero se reanuda el juicio contra los saharauis detenidos en las revueltas de Gdeim Izik en 2010. Los acusados pasan ante un tribunal militar, lo que ha levantado una ola de denuncias a nivel internacional, ya que se trata de civiles y el territorio del Sáhara no se encuentra sometido a ningún “estado de guerra” o de “emergencia” que justifique la aplicación de la legislación militar.  En otro orden de cosas, Ali Salem Tamek, destacado activista y defensor de los derechos humanos, se ha quejado amargamente de las prácticas del tribalismo, de nepotismo, de trafico de influencias y de la malversación de fondos públicos que se comete en los territorios por parte de personas vinculadas al Polisario o simpatizantes del independentismo.

En una entrevista realizada a la Radio Maizirat, que emite desde los campamentos de refugiados de Tinduf, Tamek no ha escatimado críticas. Mientras que el ministro saharaui de la RASD, encargado de los Territorios Ocupados y de la Diáspora, Mohamed Akeik, ha denunciado hace unos días que detrás del panfleto aparecido recientemente en la red que califica al equipo de Salem Tamek como “hijos del sionismo venidos del Sur de Marruecos para colonizar el Sahara occidental”, es obra de los servicios secretos marroquíes, Tamek en cambio ha apuntado que hay que buscar a los culpables en “ciertos medios del militantismo saharaui”. La denuncia de Ali Salem Tamek no ha sido respondida oficialmente por la dirección del Frente Polisario, que guarda mutismo. Otras voces saharauis defensoras de “la causa del pueblo”, denuncian que “alguien está tratando de sembrar división interna entre los activistas saharauis en las zonas ocupadas, privilegiando a unos sobre otros, de acuerdo a su pertenencia tribal o regional catalogando a unos como nacionalistas y a otros como vende patrias”.

No es la primera vez que se generan debates tensos en los medios saharauis. Sin embargo esta vez se produce tras la última visita del enviado especial de la ONU, Cristopher Ross a la región, donde además de sus entrevistas oficiales con el gobierno marroquí y el Frente Polisario, mantuvo encuentros directos con los defensores de los Derechos Humanos, con las voces críticas al Polisario y con representantes de “la militancia interna en los territorios ocupados por Marruecos”, entre ellos el propio Ali Salem Tamek. La discusión crítica interna ha llegado también a otros ámbitos. En la revista que se edita en los campamentos de Tinduf, Futuro Saharaui, un diplomático saharaui “que ha preferido guardar el anonimato”, ha denunciado la mala gestión en el ministerio de Relaciones Exteriores, considerado hasta ahora como “uno de los pilares de la lucha del pueblo saharaui desde la instauración del cese el fuego en 1991”. El diplomático que cita Futuro Saharaui se hace eco del desfalco de una parte de los fondos destinados a construir un nuevo edificio para el ministerio.En relación al juicio a los presos de Gdeim Izik, no se esperan sorpresas, y se cree que habrá un nuevo aplazamiento de la vista.