Una diputada transexual quiere ser vicepresidenta del Parlamento polaco

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Piotr Kowalski-Varsovia

Anna Grodzka (en la foto), primera diputada transexual polaca, quiere ser vicepresidenta del Parlamento de su país, que es uno de los más conservadores y homófobos de la Unión Europea (UE)

Anna Grodzka, la primera diputada transexual en el Sejm (Parlamento) de Polonia, quiere presentar su candidatura a vicepresidenta de esta Cámara. Grodzka, que lleva años defendiendo los derechos de los transexuales polacos, fue elegida diputada en las pasadas  elecciones legislativas por el movimiento liberal y anticlerical Ruch Palikot, liderado por el político y empresario Janusz Palikot. Muchos observadores políticos creen que Grodzka no logrará su objetivo debido al conservadurismo que domina en el Sejm pero también en la sociedad  polaca. Polonia es uno de los países más homófobos de la Unión Europea (UE). La poderosa Iglesia católica ejerce todavía una influencia ideológica muy importante en la sociedad y su oposición al matrimonio homosexual y a los derechos de gays, lesbianas y transexuales tiene muchos adeptos. En términos políticos, el Parlamento polaco está dominado por las dos grandes corrientes de la derecha: la ultraconservadora del partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, y la liberal y moderada de Plataforma Cívica (PO) del presidente y del primer ministro, Bronislaw Komorowski y Donald Tusk. Dentro de PO hay una corriente muy conservadora representada por políticos como el ministro de Justicia, Jaroslaw Gowin. Pero también hay una corriente centrista y hasta un sector de centroizquierda. Sobre la ley de parejas de hecho PO está dividida en dos sectores, uno a favor y otro en contra de la norma. En este contexto, Grodzka dijo que si tiene suficientes apoyos dentro de su propio partido, que es la tercera fuerza parlamentaria, presentará su candidatura. De momento, Janusz Palikot ha expresado su apoyo sin fisuras a la diputada transexual.

“Símbolos de la libertad”

Anna Grodzka, que tiene 58 años, declaró: “Lucho por la igualdad de las personas”. Ella, junto al parlamentario homosexual Robert Biedron, son “símbolos de la libertad en el Parlamento polaco”, según el movimiento Ruch Palikot. La diputada es el blanco habitual de las críticas, y también de las burlas, de algunos diputados ultras y abiertamente homófobos  del PiS. Pese a su elección en los comicios del 2011, sus tres propuestas para dotar de más derechos a las parejas no casadas, incluyendo a las parejas homosexuales, fueron rechazadas por el Sejm.