Islandia considera que “no es justo socializar las pérdidas de la banca”

 Clara García-Rabat

El ministro de Industria de Islandia, Johann Sigfússon (en la foto) considera que “no es justo socializar las pérdidas de la banca”

Islandia ha sido pionera en Europa en enfrentarse a los banqueros sin escrúpulos que desencadenaron la crisis financiera de 2007 en Estados Unidos, que después se transformó en marasmo económico y social en el Viejo Continente. En 2009, Islandia tuvo que lidiar con el rescate financiero porque quebró su sistema bancario y muchos islandeses no han olvidado ese trágico momento. Por eso mismo, el actual ministro de Industria de Islandia, Johann Sigfússon, considera que “no es justo socializar las pérdidas de la banca”. En una entrevista con el diario madrileño ABC, el ministro, que fue titular de Finanzas durante el rescate, recuerda que la economía de su país,  tras caer un 6,6% en 2009 y un 4% en 2010, viene creciendo a un ritmo anual de más del 2%. El país recibió 1.595 millones de euros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sufrió  recortes sociales. “Teníamos tres bancos muy grandes y muy endeudados a nivel internacional. Cuando en 2008 entraron en problemas, los dejamos caer en bancarrota, establecimos un proceso de resolución y creamos tres nuevos bancos con los activos y pasivos solo nacionales de los viejos”, rememora Sigfússon en la entrevista. Dice: “Hay que buscar fórmulas para que la economía no colapse. La cuestión es cómo salvas el dinero de los ciudadanos, los depósitos, en una crisis de este tipo. Nosotros cambiamos la ley para que los ciudadanos tuvieran preferencia de cobro en la lista de acreedores y movimos todos esos depósitos a los nuevos bancos, en lugar de rescatar los viejos bancos. Para el futuro es muy importante asegurar que en un sistema financiero privado, las pérdidas también deben ser privadas. No se puede tener un sistema donde los beneficios se privaticen y las pérdidas siempre se socialicen”. Sobre los recortes sociales, el alto responsable gubernamental reconoce que los hubo en su país, pero puntualiza que los gobernantes trataron “de proteger el Estado de bienestar y a las clases con ingresos más bajos. Fue un programa de medidas muy sociales, y fue exitoso. Lo hicimos, digamos, de una forma muy nórdica. Le dijimos al FMI que haríamos el ajuste, pero a nuestra manera, preservando ese modelo nórdico. No recortamos mucho en el Estado de bienestar, sino que aumentamos los impuestos a las clases más altas. El FMI ha hecho informes al respecto y son muy positivos. Pero no hay una fórmula única o mágica”.

Juicios a políticos y banqueros

Johann Sigfússon cree que “tanto en tiempos de crisis como de no crisis hay que actuar según la ley. Es el único camino que veo. Si hay algo mal hay que investigar, y si se ve que algo es ilegal hay que llevarlo a los tribunales. Eso es lo que hicimos en Islandia”. En este sentido, según dice a ABC el ministro de Industria del país nórdico,  “no voy a entrometerme en política nacional española, pero es importante que se haga así porque sino será imposible reconstruir la confianza de los ciudadanos. Una de los costes de la crisis de 2008 fue esa pérdida de confianza. Los islandeses dejaron de confiar en los políticos, en el sistema financiero y otras instituciones. Nadie creía a banqueros, políticos y supervisores. Una de nuestras tareas fue restablecer esa confianza. Y para ello hay que ser transparente y honesto en todas nuestras acciones”.