Los franceses secuestrados en Camerún siguen en manos de sus captores

Dunia Benjadra

Los siete turistas franceses, entre ellos cuatro niños, habían sido secuestrados el martes en el norte de Camerún.

Los siete franceses secuestrados en Camerún el pasado martes -todos ellos miembros de la misma familia- continúan en manos de sus captores, que con toda probabilidad los han separado en dos grupos, según ha declarado el presidente galo, François Hollande.
Hollande no dio mucha más información. El silencio manda en estos casos. “Lo mejor es trabajar con discreción para localizar el lugar exacto en el que están retenidos, sin duda en dos grupos, y ver cómo liberarlos”, dijo mientras añadía que su Ejecutivo está cooperando plenamente con las autoridades nigerianas y camerunesas para rescatar a los cuatro adultos y los tres niños secuestrados.
Este jueves se difundió la información -luego desmentida oficialmente-de que habían sido liberados, según fuentes camerunesas y algunos medios de comunicación; y llegó a confirmarlo el ministro delegado de Antiguos Combatientes, Kader Arif.
La organización islámica radical de Boko Haram es el blanco de las principales sospechas de las autoridades francesas, que consideran que este grupo o alguna de sus ramificaciones están detrás del secuestro.
El padre de familia está empleado en el país desde 2011, en la compañía de energía francesa de GDF Suez. Sus hijos, los niños raptados, tienen entre 5 y 12 años. Y fueron capturados un día después de haber viajado al parque natural de Waza, en el norte de Camerún, cerca de Nigeria, país al que podrían haber sido trasladados los rehenes.
Otros ocho ciudadanos galos están en estos momentos secuestrados por diferentes organizaciones extremistas en la región del Sahel, aunque los siete miembros de esta familia son los primeros secuestrados tras la intervención militar francesa en Malí para frenar el avance de los islamistas del norte al sur del país.