El FFD pasa revista a las reformas democráticas del Referéndum

AHMED CHABI

El Frente de Fuerzas Democráticas apelando a votar en favor de la reforma de la Constitución, durante un mitin en junio de 2011

RABAT.- Marruecos se enfrenta a dificultades económicas, sociales y políticas, y tras la aprobación de la nueva Constitución en referéndum el 1 de julio de 2011 necesita una serie de alternativas en busca de soluciones a los problemas, porque no se están llevando a cabo las reformas aprobadas. Muchas veces bajo la excusa de que tienen cinco años para ponerlas en marcha. Como es el caso de la lengua amazigh, que ha sido reconocida como lengua cooficial y se ha creado un canal de televisión en este idioma, pero que todavía no tiene un reconocimiento mayoritario. Por ejemplo, los nombres amazigh para los niños siguen estando prohibidos.
Algunos grupos sociales son de esta opinión y salen a la calle a manifestarse, como los jóvenes desempleados, los defensores de la cultura amazigh o el movimiento 20 de Febrero. También hay partidos políticos que buscan soluciones fuera de la calle, como el Frente de Fuerzas Democráticas (FFD) que organiza una serie de encuentros para analizar la coyuntura de diversos temas.
“El estancamiento de la vida política marroquí, la aprobación de la nueva Constitución y su no aplicación, impide el desarrollo del país”, aseguran desde este partido marroquí, que cuenta con un solo escaño en el Parlamento tras las últimas elecciones legislativas de 2011, aunque en los anteriores comicios siempre había conseguido entre 9 y 12 escaños. Esta agrupación se fundó en 1997, tras una escisión del Partido del Progreso y el Socialismo (PPS).
La creación de una sociedad desarrollada necesita una revisión de todo lo concerniente a la economía, como crear oportunidades de trabajo, la reducción del desempleo y la disminución de los niveles de pobreza y analfabetismo, entre otras.
Hace tiempo que Marruecos ha empezado a hacer reformas en diferentes ámbitos pero no parecen suficientes si se quiere conseguir un desarrollo equilibrado. El objetivo social de estas reformas es crear una sociedad de justicia social a través de la repartición de la riqueza y la lucha contra la desigualdad de género, los grupos desfavorecidos.
El PPS considera que hay que entender la cultura como un instrumento eficaz para la creación de una nación democrática. Y por ello, ha creado una serie de conferencias con “el objetivo de hacer varias rondas de preguntas a un eje económico, social, político relacionado con las reformas políticas e institucionales para el cambio del país”.
Algunas de las cuestiones son las etapas más destacadas que ha vivido Marruecos en los últimos años, las aplicaciones de la nueva Constitución, la participación eficaz de los ciudadanos en el asunto nacional público, las reformas políticas para combatir las dificultades a las que se enfrenta el cambio democrático, la importancia de las reformas económicas si no llegan al ciudadano, la importancia de la seguridad alimentaria en el desarrollo económico y las razones de la desigualdad social, la relación entre la cultura y la sociedad, y el papel de la izquierda en esta etapa.
Muchas preguntas a las que expertos económicos, políticos y agentes sociales intentarán dar respuesta en varios encuentros de dos horas en un hotel céntrico de Rabat.