“Huimos de la pobreza e inseguridad en Venezuela”

Ouissal el Hajoui

Hugo Chávez en el cierre de su campaña electoral

Es difícil que uno pueda alegrarse del fallecimiento de una persona, pero no son pocos los venezolanos que han sentido alivio después de que se anunciara la muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Por lo que vemos en televisión, sólo podemos decir que los venezolanos lloran desconsoladamente la muerte del caudillo. Pero fuera del país, son muchos los que no temen en contar su realidad sobre Venezuela.
En Casablanca reside un matrimonio venezolano, junto a su hija de tres años. Hace cinco meses decidieron abandonar Caracas para poder dedicarse a la exportación de artículos de moda, una actividad vetada en Venezuela. “No se puede ni meter ni sacar nada del país. Todo está vigilado y controlado. Para salir del país se ha de solicitar permiso al Gobierno. Y solo nos permiten sacar al exterior 3.000 euros al año”, explica el dueño de la empresa casablanquesa, cuya identidad no quiere que sea revelada. “Nosotros hemos tenido mucha suerte, pero porque hemos recibido ayuda de algunas personas que nos han podido conseguir los permisos”.
La familia cuenta que es feliz en Marruecos porque los ciudadanos no tienen armas, porque en este país no mueren entre 50 y 60 personas asesinadas todos los días. “En Venezuela no hay calidad de vida, esa vida no es lo que uno quiere para su familia”, lamenta el padre, quien hace unos años fue asesor agrícola del Ejecutivo de Hugo Chávez. Su mujer, quien trabajó como técnico en Recursos Humanos para el Gobierno, ha encontrado la paz en Marruecos, un país que aunque “no es el mayor ejemplo de libertad y desarrollo, da mucha ranquilidad y ambiente familiar”. Precisamente, la familia que han dejado en Venezuela es la que les preocupa; “viven momentos de incertidumbre, no saben qué va a ser del país y sienten mucho miedo”.

Chavista contra opositores, o chavistas contra chavistas
“Los que hemos vivido en Venezuela, sobre todo los que hemos conocido de cerca la dictadura de Venezuela, sabemos que no es fácil sustituir a Hugo Chávez”. El venezolano considera que el problema no va a venir de la mano de una guerra civil entre opositores y chavistas, “el gran problema va a nacer en el seno del chavismo. Todos van a querer suceder al presidente ya fallecido”.
La familia distingue entre dos tipos de venezolanos, los de clase baja, a los que el Gobierno da una vivienda, ayuda económica y pone a su merced todos los servicios sociales. Y los venezolanos de clase media alta, aquellos que leen, saben que pasa en el exterior y no comparten muchas ideas y políticas que el régimen de Chávez ha impuesto. “Esas son las personas que, como nosotros, han salido fuera en busca de una vida mejor o los que permanecen en Venezuela con la esperanza de que la muerte de Chávez signifique cambio”.

Inestabilidad económica y social
Venezuela es uno de los países más ricos en petróleo y al mismo tiempo registra los niveles de inflación más elevados. “Hace unos meses tenía en una cuenta cerca de 1.000 euros y en los últimos días se me han convertido en 300 euros”, lamenta el padre de familia. Y lo peor, es que hay veces que desaparecen del mercado productos básicos. “En diciembre, por ejemplo, no había ni café, ni leche, ni azúcar. No es justo que un país que vende más de 500 millones de dólares en petróleo todos los días no garantice la alimentación, sanidad y educación de sus ciudadanos”. La familia lo tiene claro, ese dinero es destinado sobre todo a la publicidad del chavismo, a atraer a más seguidores a cambio de prestaciones básicas.