La elección del próximo Papa comienza el 12 de marzo

Clara García

La Capilla Sixtina acogerá la votación del próximo papa.

El segundo cónclave del tercer milenio para elegir al sucesor del papa Benedicto XVI comenzará el próximo martes 12 de marzo, decidió hoy la congregación de cardenales.
Los 115 cardenales electores se reunirán en la capilla Sixtina y esa misma tarde habrá una votación, por escrutinio secreto, con la consiguiente “fumata” (quema de votos, en caso negativo, negra; positivo, blanca).
 
 Una vez dentro, se procederá al juramento, por el que se comprometerán a mantener el secreto de todo lo que se diga o haga.
Para que la votación sea válida se requieren los dos tercios de los votos, calculados sobre la totalidad de los electores presentes. Al ser 115, el elegido necesitará al menos 77 votos.
Los cardenales electores deberán abstenerse de toda forma de pactos, acuerdos, promesas u otros compromisos de cualquier género que les puedan obligar a dar o negar el voto.
 
 Los purpurados tampoco pueden hacer capitulaciones antes de la elección.
La normativa vaticana establece que el cónclave de cardenales debe comenzar entre 15 y 20 días después del inicio de la Sede Vacante, para que todos puedan acudir. Sin embargo, en esta ocasión, el propio Benedicto XVI publicó un documento papal por el que dio libertad al Colegio de Cardenales para adelantar el conclave que elegirá a su sucesor.
En la tarde del 12 de marzo se hará la primera votación y en los días siguientes si la elección no ha tenido lugar se llevarán a cabo dos por la mañana y otras dos por la tarde.
 
 La normativa establece que después de tres días de escrutinios sin resultados positivos, las votaciones se suspendan durante un día para hacer una pausa de oración y coloquio entre los votantes.
En unas papeletas rectangulares tendrán que escribir el nombre del elegido, un solo nombre por cardenal, o se convertiría el voto en nulo. Una vez que todos los cardenales electores hayan introducido su papeleta se procede a contarlas. Si el número de las mismas no corresponde al de electores se procederá a quemarlas inmediatamente y se realizará una segunda votación.
De los 207 cardenales, procedentes de 66 países, 117 tienen menos de 80 años, que son los que pueden votar. El resto, octogenarios, no tienen voto pero sí pueden ser elegidos pontífice.
De los 117 electores, dos ya anunciaron que no participarán en el cónclave, el indonesio Julius Riyadi Darmaatmadja, por enfermedad; y el británico Keith O’Brien, exarzobispo de St.
Andrews y Edimburgo, acusado de “comportamiento inapropiado” hacia otros religiosos en la década de los años ochenta.
 Por ello, serán 115, el mismo número del cónclave de 2005, en el que fue elegido papa el alemán Joseph Ratzinger.
España con diez representantes en el Sacro Colegio de Cardenales es el tercer país por número de purpurados, por detrás de Italia y de Estados Unidos.
 
 De los diez españoles, cinco son electores y cinco octogenarios, es decir, con voz pero sin voto en el cónclave, aunque sí pueden ser elegidos papa.