Berlusconi esquiva la justicia ingresando en un hospital

CLARA GARCÍA

La justicia no acepta que la uveítis de Berlusconi justifique su ausencia en la vista del caso Mediaset.

Después de librarse de ir un año a la cárcel por escuchas ilícitas y su posterior publicación en un periódico (la causa va a prescribir en breve), ahora el que ha sido Primer Ministro de Italia intenta ganar tiempo alegando problemas de salud.
Acusado de mantener relaciones sexuales con la marroquí Ruby cuando tenía 17 años y de abusar de poder al impedir que fuera a la cárcel después de cometer un robo, Silvio Berlusconi evita acudir a juicio ingresando en el Hospital San Raffaelle de Milán por problemas ópticos.
Tras la petición de legítimo impedimento por seguir el tratamiento por la uveítis, según ha informado el médico de Berlusconi, los jueces del caso Ruby han enviado a inspectores al hospital para verificar si realmente Berlusconi está enfermo. Según los auditores, es cierto que Il Cavaliere padece problemas ópticos, pero no hasta el punto de no poder acudir a los tribunales. Sin embargo su médico ha añadido que el ex primer ministro tiene también problemas cardiovasculares y está siendo vigilado y cuidado.
Silvio Berlusconi, quien ha vuelto a la vida política, cuenta con el apoyo incondicional de sus correligionarios. Estos han planeado llevar a cabo una manifestación en las puertas de los juzgados milaneses, pero ha sido el propio Berlusconi quien ha detenido la protesta. “Quieren eliminar a Silvio Berlusconi por vía judicial”, declaró Angelino Alfano, Secretario del Partido de la Libertad.
Al igual que en el caso Ruby, los abogados de Il Cavaliere, también han presentado legítimo impedimento por el caso Mediaset. Se acusa a Berlusconi de fraude tras haber inflado los precios de compra de películas estadounidenses. Ya fue condenado a cuatro años de cárcel y a entre tres y cinco años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y privados.