“El zorro” atrapa a policías corruptos en Marruecos

Ouissal el Hajoui

La ONG marroquí Transparency Maroc ya denunció en varios informes la corrupción en algunos sectores de la sociedad marroquí.

Cansado de que se haya normalizado en la sociedad marroquí sobornar a los policías, un soborno que los mismos agentes imponen, Mounir Agzenay ha estado grabando y colgando en la web los videos que delatan a los policías fraudulentos. Desde que Agzenay, conocido como El Zorro, se dedicara a delatar a estos policías han sido muchos los detenidos. Sin embargo no han tardado en llegar las represalias no sólo contra él, también contra su entorno. El 21 de marzo Mounir Agzenay tendrá que sentarse en el banquillo del juzgado de Alhucemas, después de que el presidente del Consejo Municipal de la localidad de Targuist presentara contra él una denuncia.

Hecha la ley, hecha la trampa

Acabar con la corrupción en el seno de la policía y demás instituciones públicas ha sido uno de los objetivos que ha prometido llevar a cabo el nuevo Gobierno de Marruecos. Las protestas en las calles del Reino desde el 20 de febrero de 2011 lo dejaron claro: los marroquíes están cansados de tener que pagar por todo, hasta por lo más elemental.
Los marroquíes están acostumbrados a solucionar cualquier contratiempo o problema condinero. Mouncef, Mohamed y Adil, tres jóvenes tangerinos que viajaban hacia Rabat, fueron detenidos en la carretera por dos policías. El motivo era que iban a más velocidad de la permitida en la autopista marroquí. Pero una vez que los detuvieron, los policías descubrieron que los jóvenes llevaban consigo varios gramos de droga. Uno de los jóvenes, consciente de que podría salir de ambos apuros fácilmente decidió grabar con su teléfono móvil el transcurso de las negociaciones con los policías. En ningún momento se habló de multas o de detener a los jóvenes, directamente se empezó a negociar el soborno. Y finalmente consiguieron marcharse a cambio de 500 dirhams (alrededor de 43 euros).
“Me parece muy mal que sea tan fácil salir de este gran apuro con tanta facilidad pero es lo normal. Lo más peligroso es que la gente no toma conciencia de las infracciones que cometey eso repercute en el conjunto de toda la sociedad”, nos comenta Mohamed, quien ha reconocido que no es la primera vez que soborna a un policía. Por su parte, Mouncef explica que ha querido grabar a los policías para acabar con los sobornos. “Si algún día nos vuelven a pedir sobornos, basta con enseñar este video como para que se lo piensen dos veces. Hay que darles una lección a estos agentes, y la única forma es asustarles”, asegura Mouncef.

También en hospitales

Más grave que el soborno a los agentes de policía, es el soborno a médicos y enfermeros de hospitales tanto públicos como privados. “Si no les damos una propina, nos podemos tirar todo el día sentados esperando a que alguien nos haga caso”, declara una paciente de avanzada edad en el hospital Avicena de Rabat. Una vez que llega al hospital no tiene más que darle 50 dirhams (menos de 5 euros) a la recepcionista para pasar de inmediato, alargando aún más la espera al resto de pacientes. Y si en este caso la paciente se lleva algo a cambio del soborno, el resto de propinas que da a enfermeros es injustificable, “pero si nos les doy algo, ya sea dinero o un regalo, no me atenderían bien”, nos cuenta la paciente.

No todos aceptan dinero

La norma entre los marroquíes es que cualquier problema se pueda solucionar con dinero. Pero la sorpresa se la han llevado muchos cuando normalizan el acto de dar dinero a alguien a cambio de algo, y que ese alguien no lo acepte y les obligue a pagar por lo que han hecho o a seguir el procedimiento establecido en hospitales, ayuntamientos y demás instituciones  públicas. La mejora en los salarios de los funcionarios públicos y la conciencia de los problemas sociales que acarrean estas conductas han hecho que muchos tomen conciencia de estas maneras y cumplan a raja tabla las leyes. El soborno, aunque aún común, ahora está en  debate, los marroquíes empiezan a ver las anormalidades de este sistema gracias a actos como los de El Zorro.