Melilla no tolera a los imanes marroquíes

Ouissal el Hajoui :

El presidente de la ciudad de Melilla, Juan José Imbroda, prefiere que los imanes de la ciudad sean españoles.

Sí al islam, sí a las mezquitas, pero no a la ideología marroquí. Juan José Imbroda, presidente de la ciudad de Melilla, rechaza que los imanes de la ciudad autónoma sean pagados y dependan de Marruecos. Según Imbroda, “los encargados de los oficios religiosos en las mezquitas de Melilla tienen que ser imanes españoles”, de esta forma se evitará “que hagan proselitismo”, añadió Imbroda la semana pasada durante el pleno de control al Gobierno en la Asamblea de Melilla.
En declaraciones a Efe, Imbroda ha justificado que su intención·no es ni manipular, ni españolizar el islam, que es una religión universal”. Sin embargo, admite que quiere evitar que los imanes estén teledirigidos desde Rabat. Imbroda ha hecho pública esta decisión después de reunirse en febrero con el ministro español de Justicia, Ruiz Gallardón. Una reunión que ha levantado la curiosidad del grupo parlamentario Coalición por Melilla (CPM). “No creo que sea bueno que Marruecos manipule el islam en España. Y ustedes han defendido esto”, ha contestado a CPM, de mayoría musulmana.
Cómo organizar a los imanes en las mezquitas españolas sin que un tercer país intervenga es la preocupación de Imbroda, y así se lo ha hecho saber, tanto él como el delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik el Barkani, al ministro de Justicia. “A diferencia de la Iglesia Católica, el islam no está jerarquizado, de modo que hay que buscar una solución”, ha añadido.
El integrismo perseguido en Marruecos se expande en España El islam marroquí de tendencia Malakita es el más moderado de todos los países musulmanes.
Sin embargo, en los últimos años el reino alauita también se ha visto amenazado por la presencia, cada vez más patente, del radicalismo islámico. El wahabismo, una de las corrientes más radicales de la religión musulmana, ha encontrado en España la libertad que le niega Marruecos para expandirse. Andalucía, Cataluña, Ceuta y Melilla son los principales focos en los que, poco a poco, el wahabismo se ha ido implantando en España. “Y ello ha sido causa de que el Gobierno español ha querido evitar que un tercer país, como Marruecos, controle la creación de mezquitas y envíe a imanes”, declara Abdenur Prado, converso al islam de nacionalidad española. Ceuta y Melilla relega el rito malekita a segundo plano y prioriza la doctrina de Atablig Wa Daawa.