Dos bombas en una semana en Marruecos

Ouissal el Hajoui :

La estación de Salé está situada en una ciudad popular a cinco minutos de Rabat y a media hora de Kenitra por lo que tiene un gran tránsito todo el día y especialmente en las horas punta.

A las cinco de la mañana del lunes estalló una bomba en los raíles de la ciudad de Kenitra. El tren que circulaba en esos momentos tuvo que pararse y una banda de ladrones intentó asaltar el ferrocarril, cuyas puertas quedaron bloqueadas. Los pasajeros que iban dormidos, cayeron al suelo y se golpearon, otros muchos se desmayaron del susto. “Durante unos minutos no sabíamos que pasaba, lo primero en lo que pensamos todos es que se trata de un atentado, no creíamos que se podría tratar de un robo”, comenta Mounir, que viajaba en esos momentos en el tren.
Al no poder entrar, la banda de ladrones, compuesta por tres hombres encapuchados, comenzaron a lanzar piedras contra los cristales. Pero acabaron huyendo, antes de la llegada de la policía. “Me ha llamado la atención presenciar la escena de los policías inspeccionando el lugar de los hechos, interrogando a la gente y ver a los pasajeros asustados bajando del tren.No es común en Marruecos este tipo de incidentes”, añade Mounir.
“El tren es el medio de transporte más usado por los marroquíes, sobre todo, entre la zona de Kenitra-Salé-Rabat-Casablanca, una zona frecuentada todos los días por miles de viajeros para acudir a sus trabajos. Es incomprensible que sea, al mismo tiempo, el medio más inseguro”, comenta Karim. La policía técnica, que también acudió a la estación de Kenitra, ha asegurado que el artefacto pertenece a la Oficina Nacional de Ferrocarriles y se trata de los explosivos que se usan para alertar a los trenes en caso de peligro.
Esto ocurre después de que varias personas sospechosas de participar en un acto terrorista fueran detenidas el pasado miércoles por los empleados de la estación de tren de Salé, tras encontrar una bolsa que parecía contener munición. Así lo ha confirmado, posteriormente, la Policía judicial y científica. Después de la policía científica, el artefacto pasó a manos de la Dirección General de Seguridad Nacional. Finalmente, la policía ha detenido a un sospechoso libio, quien se encontraba hospedado en un hotel de la capital marroquí. “No hemos terminado de asimilar el susto que nos hemos llevado en Salé, cuando escuchamos que ha habido un estallido en las cercanías de la estación de tren de Kenitra”, comenta asustado Karim, quien suele hacer todos los días el trayecto Kenitra-Salé-Rabat en tren.