El partido Francia-España divide Marruecos

Ouissal el Hajoui :

España venció a Francia 0-1 y así se sitúa líder del grupo. A las dos selecciones les quedan tres partidos, España solo disputará uno fuera de casa, mientras que Francia tendrá que enfrentarse a dos equipos fuera de su país.

Siete de la tarde, la gente sale apresurada de sus trabajos, cafés repletos, un gran partido paraliza la ciudad, y no es ni Madrid, ni París, es Rabat. Marruecos ya ha sido eliminado del mundial 2014, pero los marroquíes no han perdido la ilusión, todavía están España y Francia, y hoy no pueden perderse el partido que los enfrenta.
En los cafés de la capital marroquí abundan las banderas francesas, las camisetas de Ribery y Benzemá, y por supuesto, las banderas de la selección marroquí. “No sé cómo explicarlo, soy marroquí, pero siento algo por Francia”, comenta Kamal, en un francés perfecto. Kamal y sus amigos, que han salido antes del trabajo para ver el partido, desean que Francia gane este encuentro contra la vecina España.
En Tánger los colores que más se palpan son el rojo y el amarillo, la bandera española está presente junto a la marroquí, también. De vez en cuando se aprecian camisetas merengues con los nombres de Sergio Ramos o Xavi Alonso, y blaugranas con los nombres de Villa o Iniesta.
En el norte de Marruecos están con España, “siempre estamos de parte de España, pero hoy más que nunca. Queremos que derrote a Francia”, grita Rachid en español. Youssef comenta que un España-Francia es como un Tánger-Rabat o un Tetuán-Casablanca, “la rivalidad entre las dos culturas, una españolizada, otra afrancesada, se palpa también en el fútbol”, añade el joven estudiante de Traducción.
Francia y España, dos países que han colonizado Marruecos durante muchos años, hoy los principales socios y amigos de Marruecos, han hecho mella en la sociedad marroquí. En el norte, aunque orgullosos de ser marroquíes, no niegan que su cultura es distinta a los “dajiliya”, los de adentro. Ellos hablan español, cocinan tortilla de patatas, escuchan a Julio Iglesias y ven TVE. En el interior, aún más orgullosos de ser marroquíes, hablan francés, incluso más que árabe, han normalizado en su dieta el foie, y ven, por encima de los canales marroquíes, TF1.
Y aunque la colonización suele acarrear consecuencias negativas, odio y eterna rivalidad entre colonizadores y colonizados, Francia y España, en la actualidad, son el primer y segundo exportador de Marruecos, los países que más inmigrantes marroquíes albergan, los países que más funcionarios y trabajadores envía a Marruecos, y los países que consiguen que un marroquí de a pie se lleve las manos a la cabeza con la derrota de Francia o grite gol tras la victoria de la Selección gala.