François Hollande envidia a España

Clara García :

François Hollande durante su intervención en el Parlamento de Rabat durante su visita a Marruecos la semana pasada.

“Francia sigue siendo el primer inversor en Marruecos y el primer comprador”, comentó entre bromas François Hollande, presidente de Francia, durante su visita al Parlamento marroquí la semana pasada. “No entendemos como se le da tanta prioridad a los negocios españoles”, añadió. Y no dudó en recordar la importancia del colonialismo francés en el reino, de la cantidad de marroquíes que residen en Francia y las remesas cifradas en millones que los inmigrantes envían a Marruecos.
Esta visita, que se produce justo después de la gira de Mohamed VI por África, fue aprovechada por el ejecutivo francés para reavivar las relaciones económicas y comerciales entre Francia y Marruecos. El transporte, la administración marítima y la estrategia portuaria son algunos de los puntos en los que ambos países decidieron reforzar la cooperación bilateral.
Consciente de la emergencia del reino, Holande ha invitado a los empresarios franceses a que se introduzcan en el mercado marroquí, sobre todo, a través de las pequeñas y medianas empresas, tan poco comunes en Marruecos. “Estamos ante un Marruecos que cambia y que aumenta de talla a escala de la región y del mundo”, dijo ante la Confederación de empresas marroquíes.

Con Marruecos por el Sáhara
El Sáhara, uno de los temas que más debilita las relaciones hispano-marroquíes, fue sacado seguidamente por el presidente de Francia. Marruecos prevé como solución a dicho conflicto la autonomía, y Francia respalda esta opinión. “El plan presentado en 2007 por Marruecos prevé un estatuto de amplia autonomía para la población del Sáhara Occidental. Lo vuelvo a decir aquí, es una base seria y creíble para una solución negociada a este conflicto que espera su arreglo desde más de 30 años”, dijo ante los parlamentarios marroquíes.