Muere Saritísima y nace el mito de La Montiel

Clara García :

Sara Montiel en una escena de una de las películas más importantes en su carrera como actriz, ‘El último cuplé’ de Juan de Orduña.

Nunca pasó desapercibida, de belleza extravagante y fuerte carácter, Sara Montiel ha hecho historia en el panorama cultural español e internacional. Estrella del cine y la música española en la década de los 50 y 60, no temió en reconocer que “fumar es un placer genial, sensual”, cruzó el charco y triunfó en Hollywood. Se impuso a sus tiempos y ganó, y hoy, después de 85 años de una vida repleta de éxitos, España la despide tristemente, desde Madrid, la ciudad que adoraba.
María Antonia Abad, nació el 10 de marzo de 1928 en Ciudad de Criptana, Ciudad Real. Su belleza inconfundible y salero, enseguida llamó la atención de un cazatalentos que la vio cantar una saeta en Semana Santa. En 1944 debutó con la película ‘Te quiero para mí’, y pocos años después, en 1951, saltó a la pantalla internacional con la película ‘Veracruz’, junto a Burt Lancaster y Gary Cooper. Fue la primera española que enamoró a los cineastas norteamericanos, y enseguida fue llamada a participar en diversos largometrajes junto a actores de la talla de Joan Fontaine, Mario Lanza, Vincent Erice o Charles Bronson.
Madrid preparó hoy y, a lo grande, el entierro de Saritísima, una de las actrices que ha hecho de España una marca distinguible. Loles León, Norma Duval, Bibiana Fernández, Marujita Díaz, José Antonio Parada o Natalia Figueroa son algunas de las personalidades españolas que han apoyado a los hijos de La Montiel en su despedida. Ana Botella, la alcaldesa de Madrid, consciente de la especial relación de Sara Montiel con la capital española, ha decidido otorgarle su nombre a una calle de Madrid. Asimismo, en la pantalla exterior que hay en la plaza de Callao proyectarán dos películas de la actriz, ‘La violotera’ y ‘El último cuplé’. Miles de personas se han congregado en la plaza de Callao, donde se ha parado el coche fúnebre con los restos mortales de Sara Montiel, antes de dirigirse al cementerio de San Justo.

Fumando esperó a muchos hombres
Fueron muchos los hombres que se rindieron a la belleza de Sara Montiel. E incluso, en sus últimos años de vida, protagonizó historias de amor que no han dejado indiferente a nadie. En 1957 se casó con Anthony Mann. En 1964 con José Vicente Ramírez Olalla y en 1979 con Pepe Tous, quien murió en 1992, y con quien adoptó a sus dos hijos, Thais y Zeus. En 2002, Sara Montiel volvió a ser protagonista del papel rosa después de su polémico matrimonio con Toni Hernández, realizador cubano de cine. Más de 30 años de edad los separaba, y aunque sus hijos no aceptaron dicha relación, Sara no dudó en casarse por lo civil con el cubano. Un año después, la polémica seguía servida con un divorcio muy mediático.