Capriles y Madura cierran la campaña electoral venezola

Dunia Benjadra :

Maduro y Capriles han pedido el apoyo de sus seguidores en una campaña contrarreloj y confían en sus posibilidades de ganar en las elecciones de Venezuela.

En octubre del año pasado se presentó a las elecciones presidenciales venezolanas. Y perdió, aunque con un 45% de los votos. Pero era entendible, se enfrentaba a un personaje histórico, al caudillo que los venezolanos amaban incondicionalmente, u odiaban, nunca fue fácil batirse en duelo con Hugo Chávez. Y Henrique Capriles, actual líder opositor, no pudo con él. “Me enfrenté al presidente Chávez cuando yo era un líder regional y obtuve el 45 por ciento de los votos. Hoy soy un líder nacional y eso me permite ser muy optimistas”, afirmó ayer en el cierre de la campaña electoral venezolana.
El próximo domingo, Nicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez, y Henrique Capriles, líder opositor, se someterán a unos comicios históricos en Venezuela. Alguien debe sustituir a Hugo Chávez, y el caudillo, de una forma u otra, dejó el listón muy alto. Maduro cuenta con una arma muy importante, el apoyo incondicional de Hugo Chávez. Antes de morir lo designó como su sucesor, y los chavistas, mayoría en Venezuela, difícilmente no llevarán a buen cabo la última voluntad del caudillo. Sin embargo, las ansias de cambio pueden contar a favor de Capriles. “Maduro es un pésimo candidato que no despierta el entusiasmo ni tiene conexión con los chavistas”, criticó el líder de la oposición venezolana.
Seguro de sí mismo, Capriles se atrevió a hacer pronóstico de lo que serían sus relaciones con la cúpula militar y con los vecinos latinoamericanos, “la mayoría de los militares apoya la Constitución y sólo enfrenta oposición un grupito envuelto en negocios que está vinculado al poder”, dijo de los militares. Admirador de la política brasileña, centrada en el trabajo social, pronostica que en su Gobierno, “las relaciones con Brasil serán excelentes”. Aunque no le pasó inadvertido el video de apoyo a Maduro que ha enviado el expresidente brasileño Lula Da Silva, “es entendible por los beneficios que Brasil obtuvo como socio privilegiado de Venezuela durante el Gobierno de Chávez”. Es consciente de la amistad de Argentina con la Venezuela Chavista, “Pero tiene una deuda con Venezuela de cerca de 13.000 millones de dólares por embarques de petróleo y nada es gratis”, añadió.