Los homosexuales franceses ya se pueden casar

Ouissal El Hajoui :

Manifestación en contra del matrimonio homosexual en Francia.

Fue una de las promesas electorales del actual presidente de Francia François Hollande, y no ha tardado en llevarla a cabo. El senado francés ya ha aprobado la ley que hace posible el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El pasado 12 de febrero ya había sido aprobado el texto en una primera lectura por la cámara de los diputados, con un apoyo de 329 de sus miembros y 229 en contra. En aquel momento la oposición había presentado 5.000 enmiendas. Y no sólo se ha aprobado el matrimonio homosexual, también la adopción en el seno de dichos matrimonios.
Al igual que pasó en España, la aprobación del matrimonio homosexual no fue una medida social bien asimilada por el conjunto del país. No cesan las manifestaciones en París, al igual que en su día pasó en Madrid, en contra del matrimonio homosexual. Los religiosos y las clases conservadoras lo consideran antinatural y se niegan a que sus hijos crezcan en un entorno en el que un hombre pueda casarse con otro o una mujer lo pueda hacer con otra.
En España, el matrimonio entre homosexuales fue aprobado en el primer Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y después de un año, 4.500 parejas del mismo sexo habían contraído matrimonio. Y no sólo españoles, la justicia del país ibérico le permitió a un español casarse con un extranjero, y a dos extranjeros entre sí, en el caso de que tuviesen la residencia española. Desde entonces, fueron muchos los extranjeros homosexuales, entre ellos europeos, que llegaron a España para contraer matrimonio de forma libre y sin ser perseguidos.

En Marruecos es un delito
Cada vez son más las personas que se atreven a declarar su homosexualidad en Marruecos. Pero, no sólo pueden ser detenidos y encarcelados, la sociedad más conservadora puede tomarse la justicia por su cuenta, e incluso pueden llegar a ser asesinados. En los países musulmanes, los homosexuales ponen su vida en juego, es por ello que leyes como las aprobadas en España o Francia son la salvación de muchas parejas que se niegan a vivir escondidas.