Mirarse en el espejo del pasado

Mohamed El Morabet :

M’hamed Lachkar, en una cafetería con su último libro, titulado ‘Courbis, mi camino hacia la verdad y el perdón’, que narra sus vivencias en el centro de detención secreto de Courbis en Marruecos.

El cirujano nos presenta al escritor. Cambia el bisturí por la pluma. Se atreve, desde el sentido común, con una de las operaciones más temidas: la cirugía vivencial. El Dr. M’hamed Lachkar ahonda en el pasado, 40 años después de su calvario, en el centro de detención secreto de Courbis, en el norte de Marruecos.
“Escribo hoy, ante todo, para luchar contra el olvido a mi manera. Escribir significa para mí rechazar el silencio y no replegarse en uno mismo. Escribir es también continuar andando el mismo camino, continuar siendo el mismo, seguir compartiendo y resistiendo”, asegura Lachkar, convirtiendo su andadura literaria en un ejercicio de meditación y de auto-conocimiento. ‘Courbis, mi camino hacia la verdad y el perdón’ es un testimonio de seis meses decisivos que marcaron su vida y condicionaron su personalidad. El autor afirma que pasar por Courbis consistió en un antes y un después. Aquel estudiante de tercero de Medicina abandona la inocencia social para aterrizar en el Marruecos hostil que caracterizó los “años del plomo”.
El libro nos introduce en un debate generacional. Mensaje tras mensaje, pauta tras pauta, para comprender el Marruecos de 1973 y el Marruecos de 2013. El autor cuenta su periplo, para que sea conocido y para que no se vuelva a cometer la misma atrocidad. Una historia de amor, un beso, un viaje y una odisea desde Casablanca hacia Alhucemas, que tuvo un paréntesis de seis meses. Seis meses de oscuridad, violaciones, torturas, vejaciones y lo peor de todo, no saber cuál era el delito.
El perdón que ilustra M’hamed en el título dista mucho de aquel perdón religioso, donde la persona lava sus pecados y renueva su conciencia. Es fácil perdonar, pero no es tan fácil olvidar que has tenido que perdonar. Con esta tarea, el libro reivindica la elemental función de la memoria: olvidar con conciencia y consecuencia el pasado que condicionó al cirujano y lo motivó para adentrarse en los entresijos de la literatura.
Giuseppe Ingegnieri, el psicólogo y escritor italo-argentino, conocido también por José Ingenieros en su obra ‘La simulación en la lucha por la vida’, publicado en 1902 en Buenos Aires, señalaba: “Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente”. La obra contemplada en Courbis dedica las 253 páginas a enseñar a no ofender.
Se concentra como ejercicio para enfatizar en la educación en valores, en democracia y en respeto a la dignidad humana y sus derechos.
‘Acusado por haber nacido en el Rif’, titula Lachkar uno de los apartados. Una pesadilla por defecto que, en aquellos años, suponía una etiqueta de resistencia a todo lo que significaba Marruecos. Rif, sinónimo de rebeldía e insumisión. Tal escenario causó dolor colectivo, del que el autor fue víctima como tantos jóvenes de la región. Un sinsentido que forma parte de la huella rifeña.
M’hamed Lachkar afirma que ha afrontado sus “miedos” gracias a “este complejo juego de espejos, que me ha permitido un auténtico trabajo de memoria”. La memoria histórica siempre nace cuando se cuenta, se expresa, se exterioriza y se hace colectiva. Lo que fue pesadilla en 1973, hoy es un relato para la reflexión y es el futuro en unas páginas de sinceridad y cercanía. Es, en definitiva, la esencia de M’hamed Lachkar en el siglo XXI y una de las tantas realidades del Marruecos de hoy.