Los terroristas malienses buscan mártires en España

Ouissal El Hajoui :

La Polícía Nacional española ha detenido a dos miembros de la filial de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), que responde al perfil de los dos terroristas chechenos que perpetraron el atentado de Boston.

De origen magrebí, residentes en el extranjero, de entre 20 y 35 años, con una fuerte fe en la religión musulmana y, sobre todo, con una crisis de identidad. Este es el perfil de los mártires que la yihad islamista, asentada en el Sahel, busca en países como España.
Nou Mediouni y Hassan el Jaaouani, argelino y marroquí respectivamente, han sido detenidos por la policía española ante las sospechas de que colaboraban desde el país ibérico con la Yihad en Mali. “La Policía llevaba un año con esta investigación y con la detención se evitan riesgos mayores”, ha declarado a Europa Press, Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior.
Nou Mediouni, quien celebró los atentados de Boston, vive en Zaragoza y es informático de profesión. La policía había detectado que el detenido formaba parte de un foro de carácter yihadista al que sólo se podía acceder a través de una contraseña. Según el ministerio del Interior, Mediouni habría recibido indicaciones para ir a un campo de entrenamiento en Malí. Sin embargo, sus deseos de convertirse en mártir se vieron frustrados por la fuerte presión policial.

Por su parte, Hassan el Jaaouni, que residía en Murcia llegó a contactar con la célula maliense de Al Qaeda en el Magreb Islámico, concretamente, y según la policía, con los organizadores del secuestro y asesinato de dos ciudadanos franceses en Níger en 2011. “Ambos responden al perfil de lobo solitario, como es el caso de Merah, el autor de los asesinatos en Toulouse o los dos chechenos que han cometido el crimen de Boston”, ha explicado Fernández Díaz.

Ambos radicales residían en España desde hace muchos años y contactaron con la célula terrorista para ayudarles a continuar con su lucha y poder morir algún día como mártires. La operación, en la que ha colaborado la policía marroquí y francesa continúa abierta. “Es evidente que el nivel de amenaza no es superior al de otros momentos, pero sabemos cómo estas personas se radicalizan y es evidente que ya estaba suficientemente madura la información como para evitar riesgos mayores”, ha agregado el titular de Interior.