Marruecos también celebra el día del libro

Clara García :

‘Claroscuro’ es una obra del grupo fotográfico ‘Siempre esconde una pizca’, formado por la española Laura Guasch y el marroquí Abdelali Ziani, retratado en esta imagen.

Con motivo del día del libro o Sant Jordi (para los catalanes), este año la biblioteca del Instituto Cervantes de Rabat no solo ha repartido rosas rojas a sus lectores, si no que ha homenajeado a escritores y libros a través de la fotografías de un joven dúo de artistas.
Detrás del objetivo de ‘Siempre esconde una pizca’ (nombre artístico del grupo) están la española Laura Guasch y el marroquí Abdelali Ziani.
Trabajan juntos desde hace un año con una producción de fotografía tratada con Photoshop de cerca de medio centenar de imágenes originales.
En esta ocasión el tema que agrupa la exposición ‘La Biblioteca siempre esconde una pizca’ es la literatura, “una oda al libro en papel en el mundo en el que vivimos dominado por las nuevas tecnologías”, explica Abdelali Ziani.
Una imagen recuerda que en 2013 celebramos el 50 aniversario de la publicación de ‘Rayuela’, una obra de referencia del escritor argentino Julio Cortázar. Otra fotografía está dedicada a ‘Trafalgar’, el preámbulo a los ‘Episodios Nacionales’ de Benito Pérez Galdós, que retrata la España del siglo XIX y homenajea a la propia biblioteca del Cervantes de Rabat que lleva el nombre del escritor canario.
Tres de los cuadros son retratos, en los que aparecen los propios artistas rodeados de libros. La medina de Rabat también queda reflejada en una tienda de segunda mano regentada por un amante de la literatura. “Es una persona que nos cautivó desde el primer momento que le vimos caminando por la Medina. Es una apasionado por la lectura que se ofende cuando los jóvenes no leen”, explica Laura Guasch a Correo Diplomático.
Para esta joven catalana de 24 años la experiencia de montar ella misma su primera exposición ha sido “tan buena que nos anima a seguir con el proyecto con más fuerza”, explica una vez terminada la inauguración.
La muestra, que permanecerá una semana en el Cervantes de Rabat, está dominada por el claroscuro, que precisamente da nombre a una de las fotografías expuestas.