Marruecos autoriza los nombres amazighs

Ouissal el Hajoui :

Las localidades amazigh en todo el mundo celebran el 20 de abril el 33 Aniversario de la Primavera Amazigh.

Es una amplia comunidad étnica, siempre se han sentido rechazados por el Gobierno de Rabat, llevan varios años luchando porque su cultura sea reconocida, y por fin, los amazigh están empezando a ver los frutos de sus esfuerzos. A partir de ahora, todos los nombres propios beréberes serán reconocidos por el Estado. Así lo ordena una circular que el ministro del Interior, Mohand Laensar, de origen beréber, ha enviado a todas las oficinas civiles nacionales y las que representan a Marruecos en el extranjero.
En 1996, el aquel por entonces ministro del Interior, Driss Basri, y el presidente de la Alta Comisión del Estado Civil e historiógrafo del reino, habían vetado los nombres en beréber. Las familias amazigh nunca aceptaron esa orden, y emprendieron una larga y costosa lucha que finaliza el 26 de abril de 2013. Estas familias llamaban a sus hijos con nombres como Anir, Sifaw, Tifawt, Thiyya o Bahac, las instituciones no los aceptaban, y por consiguiente no eran civilmente reconocidos, y las familias denunciaban al estado. Pero mientras tanto, oficialmente, esos niños carecían de nombre.
La marginación de la etnia amazigh ha hecho que la misma sea mundialmente reconocida y apoyada. La reivindicación de las familias que no podían llamar a sus hijos con nombres beréberes fue tal, que en 2009, la organización Human Right Watch envió un correo al ministro del interior en el que se tachó esta conducta de racista y se pidió el levantamiento del veto en 1996. Y si en un primer momento, la intención del Besri fue la de imponer el nacionalismo marroquí sobre el resto de culturas del reino, el resultado fue el contrario. A lo largo de estos años, cada vez más gente se ha concienciado de su origen y lo ha reivindicado.