Los marroquíes “en marcha” contra la pedofilia

Ouissal el Hajoui :

Bigg, el rapero marroquí más internacional, ha organizado la marcha blanca el pasado domingo en Casablanca contra la pedofilia.

Wiam, de 9 años, fue brutalmente violada la semana pasada cerca de su casa, en el pueblo de Sidi Kacem. La pequeña fue arrastrada por el violador, padre de familia de 45 años, hasta una explanada donde la violó. Wiam intentó resistirse, y el agresor le acabó cortando la oreja con una hoz. La menor cayó inconsciente sobre un charco de sangre hasta que fue encontrada por su hermano de seis años. El caso de Wiam ha puesto el grito en el cielo, y miles de marroquíes se han concentrado el pasado domingo en Casablanca para protestar contra la mentalidad social y la ley, que no son lo suficientemente severas con la pederastia.
Más de 861 niños han sido agredidos sexualmente en 2012, “y estos datos son solo aquellos que han saltado a la palestra mediática o los que las víctimas se atreven a denunciar. Los que nunca llegamos a conocer son mucho más numerosos”, explica a Correo Diplomático, Najia Adib, la presidenta de la Asociación Touch Pas a Mes Enfants (No toques a mis hijos). Asimismo, Najia, quien lucha a diario por erradicar la violencia contra los niños, considera que “una marcha lo único que puede hacer es concienciar a las familias, pero no a los pederastas, quienes deberían ser castigados en la medida de sus crímenes”.
El rapero marroquí más internacional, Bigg, ha sido el organizador de esta marcha blanca. Para el artista, el principal problema es que ni si quiera existe el término pedofilia en el marco legal marroquí. “Incluir este vocablo en la ley es el primer paso para juzgar a la gente en tanto que pedófilo, y no agresor”, declaró a los medios en la manifestación. Y es que, un pedófilo, quien no sólo comete el delito de agredir, sino también el de violar a un menor, en caso de ser condenado, no tiene más que cumplir como máximo una pena de 20 años de cárcel.
Y es raro que se cumpla toda la condena. En el caso del pedófilo que ha agredido a Wiam, se le ha atribuido enfermedad mental. “Cómo un enfermo mental puede tener a su cargo a siete hijos, cómo puede trabajar la tierra y cómo puede conducir un tractor. Ya basta de esconderse siempre tras una enfermedad. Este es el peor de los crímenes y debe aplicársele el más severo de todos los castigos”, lamenta, furiosa Adib.

Miedo a ser juzgados
“Le ha robado su honor”, dijo ante las cámaras y entre lloros el padre de Wiam. Y esa es la principal preocupación de muchas familias cuyos hijos han sido víctimas de violaciones. “Por este motivo, muchas familias prefieren sufrir el problema en silencio. Tenemos que acabar con esta preocupación, el Marruecos de hoy, ya no es el Marruecos de las costumbres y tradiciones. Por encima de aquello que muchos consideran honor, está la salud mental y física de nuestros hijos”, defiende Momo, el locutor de radio más famoso de Marruecos.
Después de recibir 22 puñaladas con una hoz, de haberle cortado una oreja, de haberla violado, la pequeña Wiam se está milagrosamente recuperando. “Pero las secuelas psicológicas que le ha dejado el agresor van a ser difícilmente curadas. Wiam estará marcada de por vida por esta atroz agresión, que nadie puede superar, y mucho menos una niña de 9 años”, dice Najia Adib de Wiam, quien está siendo tratada por un equipo de psicólogos.