Los centros españoles en Marruecos también en huelga

Ouissal el Hajoui :

Marruecos cuenta con cuatro colegios y cinco Institutos de español.

Desde infantil hasta universidad, profesores, padres y alumnos han estado ayer en huelga contra los recortes y la austeridad en educación. Menos salario para los docentes, más horas de trabajos, tasa de reposición de jubilados nula, más alumnos por aula y menos becas y ayudas son las nuevas condiciones que el Partido Popular ha traído al sistema educativo español.
En Marruecos, los centros de titularidad española, además de sufrir estos problemas, también pueden verse afectados por una subida de las tasas de matrícula, tanto en primaria, secundaria, así como, en la Universidad. “En las aulas de Marruecos la crisis no se nota mucho, los más afectados son los profesores que han visto reducidos sus salarios hasta en dos ocasiones, pero seguimos haciendo actividades tales como eventos y viajes ya que son los alumnos quienes los financian con sus aportaciones anuales”, explica un empleado de uno de los institutos españoles en Marruecos.
Los alumnos marroquíes pagan unas tasas anuales que rondan los 1.200 euros, “y hay rumores de que pueden subir mucho más estas tasas”, cuenta el empleado a Correo Diplomático, consciente de que esta medida no va a gustar nada a las familias. “Me arrepiento de haber matriculado a mis hijos en el colegio español. Cuando entramos eran todo ayudas, y ahora quieren subir los precios. Lo peor es que los niños que se han iniciado en el sistema educativo español a temprana edad ya no pueden continuar con sus estudios en otro centro, ahora sólo pueden estudiar en español”, dice Asma, una madre, cuyos tres hijos llevan estudiando desde los 3 años en el Colegio Español Ramón y Cajal de Tánger.
Badria es otra de las madres preocupadas por lo que esta reforma pueda afectar a la educación de sus hijos. Al igual, que Asma, tiene más de un hijo en el centro educativo español, “y si antes por tener más de un hijo matriculado en el colegio o instituto nos reducían el precio total de las tasas de matrícula, ahora estamos temiendo que los recortes afecten a esta ayuda”, lamenta. Sin embargo, la gran preocupación de estos padres es lo que les espera después del bachillerato.
“Nuestros hijos, difícilmente podrían estudiar una carrera en otro idioma que no sea español”, dice Jamila, cuya hija está en Primero de bachillerato. “Es muy injusto que después de estudiar toda la vida en el sistema educativo español, a partir de ahora, por la crisis eliminen becas o nos impongan el pago de la matrícula universitaria en su totalidad, que llega a cifras estrambóticas”, añade Fouzia. Por su parte, los alumnos en Marruecos, que aún no se ven afectados por el aumento de estudiantes en clase, están indignados, sobretodo por la eliminación de las pruebas de selectividad. “Es absurdo tener que pasar pruebas de acceso en cada una de las universidades a las que nos vamos a preinscribir. Nos preinscribimos y en función de la que nos acepte elegimos en cuál matricularnos”, explica Meriem, que cursa primero de bachillerato en el Instituto Severo Ochoa de Tánger.