El Gobierno partidario de kafalas a matrimonios mixtos

Ouissal el Hajoui :

La ministra de Solidaridad, mujer, familia y desarrollo social, Bassima Hakkaoui, considera que la kafala de los niños abandonados en Marruecos precisa de un acuerdo entre los poderes públicos, la sociedad civil y el sector privado.

Que uno de los cónyuges sea marroquí, esta es la nueva condición que ha puesto el Gobierno de Marruecos para desbloquear los procesos de kafala, lo más parecido a una tutela dativa, por parte de extranjeros.
Son muchos, sobre todo españoles, quienes llevan meses esperando poder adoptar a un niño de un orfanato marroquí. El proceso, que de por sí es complicado, ha terminado por paralizarse con la llegada al gobierno del Partido Justicia y Caridad (PJD). Que un extranjero tome en kafala a un niño marroquí, está muy mal visto por los sectores políticos y judiciales más conservadores. Sin embargo, tal y como informaba Correo Diplomático hace unas semanas, ha sido el propio Gabinete Real quien ha exigido que se solucione este asunto lo antes posible.
“Me da mucha pena ver a estos niños esperando a que, los que para ellos son sus padres, vengan a recogerlos. Y es muy triste ver como esos padres, con una ganas tremendas de dar mucho amor a estos niños, vayan apagando sus esperanzas poco a poco”, cuenta Naima, una empleada del Orfanato Lalla Meriem de Rabat. Según Naima, el único interés de estas leyes es que estos niños no pierdan su religión de origen. “Pero son niños abandonados, han conocido por primera vez lo que es cariño y amor con estos extranjeros que vienen hasta aquí para estar con ellos hasta llevárselos consigo. No se les puede volver a abandonar”, añade.
La nueva propuesta de ley, que aún no ha sido debatida en la Cámara Baja, no sólo exige que uno de los cónyuges sea marroquí, con el fin de asegurar que estos niños conserven sus orígenes, también contempla otras restricciones, tales como prolongar el proceso de adopción, como mínimo, a dos años. Además de exigir que uno de los cónyuges disponga de un empleo en el que hayan estado, al menos, desde hace cinco años.