El PP aprueba la nueva ley de Educación, pese a las protestas

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Ouissal el Hajoui :

Una de las manifestaciones contra la reforma educativa aprobada por el Gobierno.

El Partido Popular (PP) considera que uno de los motivos de la crisis que vive España es el alto índice de fracaso escolar. Y para ello ha elaborado el proyecto de Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Una ley que ya ha sido aprobada por el consejo de ministros, pese a las manifestaciones que se han sucedido en toda España y en los centros españoles en el extranjero el pasado 9 de mayo en contra de la LOMCE.
Esta es la ley educativa número 37 con la que cuenta España desde la Democracia, y según Soraya Sáez de Santamaría, “esta es la ley más importante de esta legislatura”. A lo que el ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha argumentado que la LOMCE es una ley importante ya que con ella se pretenden tanto objetivos políticos como sociales. “Con esta ley se reducirá el abandono escolar temprano, se consolidará un sistema flexible y transitable a nivel práctico, se reforzará la autonomía de los centros y también las competencias de las administraciones educativas y se conseguirá una homogeneización de los elementos básicos de las enseñanzas comunes”, ha alegado.
No a la reducción de profesorado, no a la ampliación de alumnos en clase, no al aumento de horas lectivas para cada profesor, no al aumento de tasas de matrícula, no a las pruebas externas. Estas son algunas de las quejas de profesores, alumnos y padres que no se han tenido en cuenta en la LOMCE, y a los que tampoco han hecho referencia, ni el ministro de Educación, ni la vicepresidenta. “La Ley Orgánica de Educación vigente se aprobó con algo menos del 52 por ciento de los votos en el Parlamento y nadie ha objetado su falta de legitimación democrática”, ha recordado Wert tras ser preguntado en rueda de prensa por las protestas sociales.

No se pasa con más de dos suspensos
Y si son matemáticas y lengua española o la co-oficial de cada Comunidad Autónoma, no se pasa de curso con ambas materias suspensas. La nueva ley contempla religión como asignatura, que será evaluable, y se suspende con otras dos supondrá la repetición del curso. Otra novedad, de la que los alumnos no están muy satisfechos, son las pruebas externas que se realizarán, no sólo para acceder a la Universidad, sino para pasar de ESO a Bachillerato, y de Bachillerato a Universidad. “No son reválidas, son pruebas que permiten instrumentalizar los conocimientos”, ha explicado el titular de Educación.