Interior invalida un comunicado de Amnistía Internacional sobre torturas

Dunia Benjadra :

AI denunció torturas a los seis detenidos hace dos semanas, en El Aaiún, tras una manifestación en favor de la autodeterminación del Sáhara Occidental.

El ministerio del Interior marroquí invalidó hoy sábado el contenido de un comunicado de Amnistía internacional (AI) -publicado el 15 de mayo-, que da cabida a las alegaciones sobre la tortura y el maltrato a seis acusados implicados en actos de violencia y de vandalismo recientemente en la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental. “Lo que es recogido en el comunicado no son sino puras pretensiones e invenciones sin ningún fundamento”, aseguran desde Interior.
El comunicado, remitido a la agencia de noticias MAP, lamenta “la falta de objetividad” de la organización de derechos humanos y le achaca el no haber consultado a las autoridades marroquíes “su postura”.
Según el documento de AI, los seis detenidos, entre ellos un menor de 17 años, “sufrieron torturas y maltratos” durante el tiempo en que permanecieron en custodia policial y, además, firmaron sus declaraciones “bajo la presión y la coacción”.
Sin embargo, el ministerio mantiene que la detención se debe a “su implicación en los actos de violencia y los disturbios que vivió la ciudad de El Aaiún, que causó 119 heridos entre los elementos de las fuerzas públicas, entre ellos cinco graves, además de los actos de vandalismo contra varios bienes públicos y privados”. Esto contradice el documento de AI que la detenciones se deben a la participación de los acusados en movimientos de protesta”.
Para la detención se han basado en “grabaciones y fotos que establecen su responsabilidad en los actos” contra los agentes de la fuerza pública. Asimismo, también aluden a “las armas blancas confiscadas”.
Por su parte, Amnistía Internacional lleva varios años pidiendo que la ONU establezca un mecanismo de vigilancia de los derechos humanos que investigue el Sáhara Occidental y los campos de refugiados de Tinduf, al otro lado de la frontera con Argelia. “Es preciso que la ONU establezca una presencia en la zona que vigile de modo adecuado la situación de los derechos humanos e informe de manera independiente e imparcial sobre la situación actual, incluidas las denuncias de tortura y otros malos tratos”, manifiesta Philip Luther, director del Programa de AI para Oriente Medio y el Norte de África, en el reciente comunicado.