Sáenz de Santamaría tilda de “urgente” la reforma educativa

Clara García :

Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno español, ve necesaria la reforma educativa por el fracaso escolar a pesar de la alta inversión en educación.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró este viernes -día en que el Consejo de Ministros aprobó la reforma educativa- que la remodelación de todo el sistema educativo en España es una “reforma fundamental” y “urgente” porque “no podemos permitir las cifras de fracaso, abandono y paro juvenil”.
Sáenz de Santamaría señaló, según un comunicado de Moncloa, que tenemos una tasa de abandono escolar del 25 por ciento, que dobla a la del resto de países de la Unión Europea (UE). Esto significa que uno de cada cuatro jóvenes abandona al terminar la etapa obligatoria, y muchos sin haber terminado la ESO.
Además, la tasa de alumnos repetidores es muy elevada y la de desempleo juvenil supera el 57 por ciento, frente a países como Alemania que se queda en el 8 por ciento. El 23,7 por ciento de jóvenes de entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja, porcentaje sólo superado por Israel.
La vicepresidenta resaltó que estos resultados negativos se producen a pesar de que “la inversión en educación está muy por encima de la media de la Unión Europea”. España destina 10.094 dólares al año de gasto público por cada alumno en la educación pública, un 21 por ciento más que la UE.
Para revertir esta situación, Sáenz de Santamaría avanzó que la futura ley refuerza los conocimientos instrumentales, flexibiliza las trayectorias educativas, incorpora sistemas de evaluación externa para poder evaluar el aprendizaje de los alumnos e ir adaptándolo, dota de mayor autonomía y especialización a los centros docentes, mejora la transparencia en los resultados y subraya la cultura del esfuerzo, para que los estudiantes se impliquen a lo largo de todo el proceso.
Por su parte, continúa el comunicado, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, argumentó que la razón de ser de la reforma, que es “inaplazable”, guarda relación con el abandono escolar temprano y con el fracaso escolar.
Por otra parte, el ministro señaló que la norma pretende evitar que los alumnos repitan curso ya que “sólo en la fase obligatoria del sistema hay medio millón de alumnos que están repitiendo y están costando 2.500 millones de euros al sistema”.
Como novedad en el sistema educativo español, Wert dijo que se efectuarán evaluaciones externas iguales en todo el Estado al final de cada etapa educativa: “No son las reválidas. No tienen el objetivo de ajustar la demanda de estudios superiores a las posibilidades de oferta”.
Con la futura Ley será posible pasar al curso superior con un máximo de dos asignaturas pendientes, siempre que no sean simultáneamente lengua -común o cooficial- y matemáticas.
En cuanto a la asignatura de religión, Wert avanzó que no se modificará su anterior regulación, será evaluable en los mismos términos que su asignatura sustitutoria y contará para calcular la nota media de los alumnos.
El ministro de Educación, Cultura y Deporte informó de que los gastos de aplicación de la futura Ley de Educación serán de 22 millones de euros el primer año, 130 el segundo y 255 en el tercero, año de su implantación plena.